Notas sobre la juventud

Reflexiones sobre el Barrio Jóven de la última edición de ArteBa.

“Estamos en un mundo donde hay una obsesión por la juventud. Todo es para los jóvenes: el suplemento para los jóvenes, las películas para los jóvenes, la moda de los jóvenes. Me parece que hay un culto desmesurado a la juventud” - Fernando Trueba

ArteBA tiene un sólo barrio. Sin calles ni manzanas, establecido en una esquina del Pabellón Verde, el Barrio Joven se materializa en 18 galerías elegidas por un riguroso comité de selección . Sus habitantes, con cuerpos intervenidos extravagantemente ataviados y cubiertos por populosas barbas no superan los 40 años. Son jóvenes, sí. Sin embargo, no es el rango etario del plantel artístico el que define el nombre del espacio que los confina. ¿Qué hace que el único barrio de la feria de arte porteña sea joven?

Al parecer, la antigüedad de las galerías es la encargada de darle nombre a este corral artístico.

Sin embargo, sería necio negar una identidad estética compartida, la cual podría a su vez funcionar como estandarte de lo nuevo. Es difícil encontrar un camino visual que guíe la recorrida: no hay repetición de colores ni de recursos gráficos, tampoco de métodos de reproducción. Si bien hay excepciones, la amalgama se genera a partir de dos conceptos que se repiten una y otra vez: lo camp y la protesta.Por un lado la ciudad como espacio que sobrepasa la capacidad de aprehensión humana y por el otro, la vida como experiencia estética. La ironía y la salvación conviven en 18 stands.

Después están las excepciones: relatos en primera persona, críticas a la cultura pop y a la vida en general (el trabajo de Luciana Rondolini es, paradójicamente, una joya). Pareciera que lo único que une a los dos polos del barrio es el hecho de pertenecer a un grupo sub 40. La juventud como sinónimo de lo nuevo y de la vanguardia.

Pero no hay que olvidarse de que lo joven viene de la mano de lo barrial. El barrio como espacio callejero, como espacio de juego donde se permite la desprolijidad, el Barrio está separado de las galerías de arte. Así la calle se convierte en un arma de doble filo: integra a un grupo (un stand en el BJ es varios miles de dólares más barato que el resto) y, a su vez, lo segrega.

“Lo que es considerado feo puede contribuir, en un contexto adecuado, a la belleza del conjunto” dice Umberto Eco. Lo feo como lo rechazado, como lo segregado. La pregunta es quién se verá ayudado por el contexto y quién trascenderá el estatus de joven para construirse como artista