Si entendemos al invierno como el cuarto del año con los días más cortos, en esta zona del planeta comenzará el Domingo 5 de Mayo a las 4:05am y terminará el Miércoles 7 de agosto a las 4:21am.
La Tierra tiene su eje de rotación inclinado aproximadamente 23º con respecto al plano de traslación. Esto da lugar a las estaciones, ya que según el lugar de la órbita en que se encuentre el planeta, será el hemisferio Sur, o el Norte el que esté de cara al Sol. Sus rayos llegarán con una inclinación diferente y por más o menos tiempo a un hemisferio que al otro.
La línea imaginaria que une al centro de la Tierra con el centro del Sol se desplaza por la superficie terrestre en forma espiralada, dando una vuelta por día, yendo y viniendo del Trópico de Capricornio al Trópico de Cáncer, lo que lleva un poco menos de 183 vueltas. Cuando vuelve a su punto de partida ha dado 365,26 vueltas, completando una vuelta alrededor del sol.
Para las zonas que se encuentran entre los dos trópicos, las estaciones distinguen épocas de lluvias, vientos u otras variables, pero las temperaturas no varían demasiado, pues dos veces al año el sol se encuentra “arriba” y nunca muy lejos. Pero fuera del espacio tropical existen variaciones graduales entre dos momentos del año: uno con máxima radiación solar y otro con mínima. Esos segmentos pueden dividirse en dos, tres, cuatro, seis, u ocho estaciones según el calendario utilizado.
Si se decide dividir al año en cuatro estaciones, serán seguramente una para el cuarto del año con más sol, otra para la más oscura, y dos estaciones intermedias. Sin embargo en el calendario gregoriano las estaciones comienzan en los puntos máximos, es decir: en el hemisferio Sur, la fecha aproximada del 21 de diciembre es cuando los rayos solares llegan perpendicularmente a la tierra sobre el paralelo correspondiente al Trópico de Capricornio (23º26'22'' latitud Sur) y en que las zonas del planeta que se encuentran al Sur de dicho trópico están más cerca del Sol, reciben más radiación y tienen el día más largo y la noche más corta. Parece discutible que el solsticio de verano sea el comienzo de la etapa estival y no su punto máximo. Los primeros días de diciembre son considerados parte de la primavera, aunque sean mucho más soleados que los primeros días de marzo, que oficialmente son parte del verano.
Son muchos los calendarios que dividen al año en ocho estaciones, o en cuatro, pero pasando de una otra cuando los rayos solares caen perpendicularmente en el punto que se encuentra entre el Ecuador y los trópicos. Muchas son las celebraciones – sabbats o aquelarres - que coinciden con esas fechas, además de con los solsticios y los equinoccios, aunque algunas se modifican ligeramente para hacerlas coincidir con los ciclos lunares: Día de muertos, halloween, última cosecha, festival de los árboles, yule (reemplazada por la navidad cristiana), año nuevo chino, día de todos los santos, año nuevo wicca, Ærra Liða, Lammas, primera cosecha, Ishtar (reemplazada por la pascua cristiana), etc. Muchas de estas fiestas siguen siendo celebradas por comunidades druida, wicca, celta y neopaganas.
Este Domingo 5 de Mayo a las 4:05 am (8:05 GMT) la línea imaginaria que une el centro de los dos astros que nos incumben pasará por el paralelo que se encuentra entre el Ecuador y el Trópico de Cáncer, dirigiéndose hacia el Norte. Al Norte del trópico de Cáncer será el comienzo de los 91 días más soleados, mientras que al Sur del trópico de Capricornio será el comienzo de los 91 días con menos luz, correspondiente con la celebración de Samhain, año nuevo Wicca, fin de cosecha y Halloween o día de muertos. Los habitantes al Sur del Trópico de Capricornio somos pocos y con demasiadas leyes europeas como para liberarnos de la imposición de fechas del Norte y moverlas medio año. Celebrar ahora encendiendo fogatas e ingiriendo alimentos hipercalóricos y comer ensaladas en Navidad mientras saludamos en tiempo real a nuestros amigos del hemisferio Norte - quienes celebran la fecha opuesta - no sería algo descabellado.
Los wiccanos consideran que en Samhain la barrera que separa al mundo del más allá se encuentra en su punto más delgado del año, facilitando la comunicación con los espíritus. Independientemente de lo que cada uno quiera celebrar en esta ocasión, muchos en Argentina estarán de parranda este Domingo a la madrugada. Será un interesante momento para celebrar o meditar sobre la conveniencia de recuperar viejas tradiciones y adaptarlas a los precisos conocimientos astronómicos actuales y al mundo globalizado.