"El mejor músico europeo que conozco es argentino y se llama Mauricio Kagel" reza el lema de John Cage que aparece con tipografía aumentada en la contratapa del libro Palimpsestos que editó Caja Negra en 2011. Un año más tarde, el sector dedicado a la música contemporánea del Teatro Colón, en Buenos Aires, traería a nuestro país la ejecución de Dos hombres orquesta, una de las piezas más renombradas al mismo tiempo que complejas del propio Kagel. En ella, dos hombres tocan decenas de instrumentos cada uno simultáneamente mediante un mecanismo diseñado por Kagel para tal fin; se podría decir, en otras palabras, que cada uno toca un instrumento compuesto por muchos instrumentos conectados, y de ahí el nombre de la obra.
Caja Negra, por su lado, venía ya de publicar libros muy interesantes en relación al ensayo, la narrativa y la glosa, por decirlo de algún modo. Es decir, el comentario, la reflexión sobre un texto (musical, en el caso de Kagel), la reflexión sobre lo que supuestamente ya se ha reflexionado. Es abundante la historia de la glosa en las distintas tradiciones. Los poetas chinos antiguos amaban glosar textos ajenos. El texto más antiguo que conocemos del español no es más que una glosa. Lo mismo con muchos de los títulos que Caja Negra se ha encargado de publicar: La revolución electrónica de Burroughs, Por dentro está todo permitido que recopila ensayos y textos críticos y periodísticos de Barón Biza, los libros de Godard y Jonas Mekas o la recopilación de textos sobre Patafísica. También Palimpsestos es en algún punto una glosa sobre las actividades de Mauricio Kagel. Así también lo indica su título: es un palimpsesto, o sea una huella vieja sobre lo nuevo. Antiguamente un palimpsesto era aquella tablilla de escritura que se reutilizaba quedando así, inevitablemente, ciertos vestigios de un texto anterior en un texto nuevo. Ese es el nombre que se ha elegido para esta única antología de textos de Kagel.
La importancia del músico argentino para la música contemporánea ha sido destacada demasiadas veces y en suficientes formas y colores como para que este simple texto la acreciente, pero sí es de notar la importancia de la edición de este libro por Caja Negra para la biblioteca de los argentinos, así como también de todo el mundo hispanoparlante, porque, como dice el prólogo de Palimpsestos "debería empezar por señalar que es la primera vez que aparece en español un libro suyo [de Kagel]". En él se reúnen comentarios de obra, conferencias, ensayos y cuatro conversaciones con Kagel que tratan los más variados temas y tratan de indagar en lo más oculto del pensamiento del músico respecto de la creación, la estética de la recepción, y sobre todo la tradición. En la visión de Kagel la tradición ha dejado de ser un peso que es mejor olvidar para pasar a ser simple parte del continuo del tiempo en el que cada uno de nosotros se inserta. Una parte que es considerada muchas veces como pasado, pero que se actualiza constantemente en cada presente particular. Es en el presente cuando uno se inserta en una determinada tradición o varias, y es en ese presente donde trabaja la música contemporánea de Mauricio Kagel.
Los comentarios del músico, la primera parte del libro, realizan esta tarea: dan una lectura particular de diversos sucesos musicales de la carrera del propio Kagel, analizándolos, des-glosándolos y ofrendándonos de ese modo las partes internas a la producción de las piezas musicales, es decir, las ideas que Kagel trató de engendrar en ellas. Para Kagel "todas las artes viven de la palabra", y de ahí también la importancia de este libro, cuyas reflexiones parten de lo musical para llegar a interesar a cualquier lector en busca de conceptos claros en relación a la creación en el mundo contemporáneo.
Las conferencias y ensayos explayan la tarea de esta primera parte, pero a ello se le suma la calidad didáctica de las conferencias y el tono literario de los ensayos, lo que comienza a convertir al libro en un verdadero palimpsesto, es decir, una red de yuxtaposiciones que nos dan a conocer el universo Kagel, su contenido y su forma, lo que nos lleva inevitablemente a pensar y replantearnos ciertas ideas básicas de nuestra cultura. Aún más se acrecienta esta red con la última parte del libro, las conversaciones, donde por fin se nos presenta el tono de voz del propio Kagel en el habla, con una traducción sencilla y clave.
Por último, hay que decir que las traducciones, así, limpias como están, han logrado fluidez en la voz de Kagel, lo que se puede comprobar dentro del mismo libro, pues también hay textos del músico escritos en su lengua madre, el español. Sea como fuere, esta edición nos da una gran posibilidad para acceder a estos interesantes textos antes inéditos en español. Como ya está dicho, la lectura de Palimpsestos no sólo nos da una visión amplia de Kagel, su música, su pensamiento y su obra, sino que nos incita a repensar ciertos esquemas de nuestro propio accionar diario y de las ideas que los gobiernan. ¡Y qué es eso sino literatura!
Mauricio Kagel
Palimpsestos