Y Griselda Gambaro lo hizo otra vez. En su más reciente obra Querido Ibsen, soy Nora, la autora patea el tablero de la lógica realista para reflexionar sobre la propia identidad y el proceso de construir ficción. La dramaturga argentina -quizá la más importante desde los años ’60- es la responsable de materiales como De profesión maternal, La mala Sangre, La señora Macbeth y Decir sí, que recientemente fue montado bajo la mirada de Lía Jelín con actuaciones de Alejandro Awada (El hombre) y Juan Leyrado (El peluquero) para el ciclo Teatro Abierto de la Tv Pública.
En esta ocasión, parte de Casa de muñecas de Henrik Ibsen (estrenada en 1879 en Copenhague) para ejecutar una maniobra audaz: poner al escritor en escena. Así, Gambaro corre el eje de tensión sobre la condición social de la mujer que plantea Ibsen (una Nora que abandona a su familia para no volver en pleno siglo XIX) para hacer una reflexión acerca de la construcción ficcional estableciendo una puja entre autor y personaje. De esta forma, Nora e Ibsen se detienen en el momento de gestación del material para discutir y negociar las acciones, textos y decisiones de la propia Nora.
“Desde antes, desde mucho antes de que usted intentara hablar por mí, señor Henrik, desde un tiempo que usted no recuerda, ya me estaba escribiendo. Usted solo me copió a su modo”, le dice Nora a Henrik. Una mujer que ya no solo falsifica la firma del padre, abandona a su marido y a sus hijos, sino que también se emancipa del autor que supuestamente le otorga la voz. Entonces, ¿quién es el autor de Casa de muñecas, Henrik Ibsen o Nora Helmer? En la versión de Gambaro, Nora parece estar afirmando: “soy mi propia imagen, me construyo a mí misma”. Se trata aquí de una Nora que ha ingresado en la era de la revolución técnica de la imagen y el litigio por el copyright, donde tanto el fotógrafo como el fotografiado se declaran, al mismo tiempo, propietarios de la imagen.
La dirección está a cargo de Silvio Lang, que tiene en su haber las puestas de otras dos obras de la autora: La señora Macbeth y La persistencia. “Querido Ibsen: soy Nora, muestra un teatro de la identidad como negociación de las posibilidades de un sujeto culturalmente atrapado; y hace del litigio por la autoría, una condición de posibilidad de la emancipación subjetiva”, dice el director acerca de la obra.
La música original pertenece a Pablo Cécere y el elenco está encabezado por Belén Blanco y Alberto como Nora e Ibsen. La última producción de Gambaro participó del reciente FIBA, y ahora se presenta en la Sala Cunill Cabanellas del Teatro San Martín de miércoles a domingo.
Ficha técnica
QUERIDO IBSEN: SOY NORA
De Griselda Gambaro
Con Belén Blanco (Nora), Agustín Rittano (Krogstad) , Alberto Suárez (Henrik), Ezequiel Díaz ( Torvald) , Leonardo Saggese (Rank), Victoria Roland (Cristina), Pochi Ducasse (Ana María) y Pablo Cécere.
Dirección: Silvio Lang
Lugar: Teatro General San Martín, Sala Cunill Cabanellas.
Coordinación de producción :Mariana Toledo
Asistencia de dirección: Horacio Larraza
Pasantía en dirección: Jimena Kroucco
Colaboración artística y entrenamiento físico: Alina Folini
Música original: Pablo Cécere
Escenografía e iluminación: Gonzalo Córdova
Diseño de arte y vestuario: Renata Schussheim
Teatro: IBSEN por GAMBARO
La dramaturga Griselda Gambaro parte de Casa de Muñecas para invertir el juego teatral en su última puesta para el San Martín.