Para tener una casa “verde”, tené en cuenta lo siguiente:
-Si te iniciás en la jardinería, empezá con plantas fáciles, como los geranios; más adelante, cuando vayas adquiriendo experiencia, animate a cultivar especies más delicadas. Los especialistas aconsejan observar y anotar en un cuaderno los pasos que vamos dando, y los procesos que tienen cada una de las plantas que tenés.
-Analizá los microclimas: zonas con más aire, frío, calor para elegir las especies más adecuadas.
-¿Tenés balcón o terraza? Elegí plantas aromáticas como salvia, tomillo, laurel, rosal, jazmín, lavanda. Su agradable aroma facilita el descanso y el buen humor.
-Los arbustos y árboles de hoja perenne evitan trabajo de limpieza y mantiene el jardín todo el año: eucalipto, algarrobo, ficus, ciprés, olivo, naranja, enebro.
-Informate de las técnicas de abono, riego, reproducción, poda, enfermedades, etc, para hacerlo bien y tener satisfacción por tu trabajo. Podés llegar a convertir la jardinería en tu hobby favorito.
Interior. Hay zonas de la casa que son adecuadas para tener un jardín interior. Las civilizaciones antiguas, como los romanos y los árabes, tenían en las viviendas patios interiores (el “pluvium”), que recogían el agua de las lluvias y eran lugares de relajación; muchos tenían fuentes y pequeños surtidores de agua, para refrescar la casa de las altas temperaturas veraniegas. Esa costumbre aún se conserva en algunos lugares.
Exterior. Con una pequeña reforma podemos convertir nuestra galería o balcón en un lugar confortable y relajante; si tu casa es de una sola planta, las zonas exteriores que la rodean, como el porche o el patio pueden ser verdaderos rincones verdes, donde descansar, leer, charlar, jugar a las cartas o, simplemente, quedarse en silencio o mirando al cielo.
Si deseás aislarte de las miradas ajenas, las cañas de bambú quedan muy bonitas y las hay de varios colores. Procurá sombra con toldos o similares, y para sentarse, elegí sillas y hamacas plegables, para recuperar espacio.
Creatividad. Conseguirás un espacio atractivo por su decoración si dejás volar tu imaginación. Por ejemplo, pintar las paredes de otro color o las macetas de tonos vivos, colocar caracoles y elementos marinos, iluminar con velas o farolitos, etc. Elegí para los almohadones estampados florales que vayan acordes a los muebles. Elegí el estilo que mejor le va a tu casa y a los tuyos: se lleva el estilo vintage, principalmente, aunque el oriental y el campestre también son acertados.