La Hidroterapia es la utilización del agua como agente terapéutico, en cualquier forma, estado o temperatura ya que es la consecuencia del uso de agentes físicos como la temperatura y la presión. Es un procedimiento terapéutico que consiste en el tratamiento natural del cuerpo con agua. Puede contribuir a la curación y prevención de diversas enfermedades a través de la presión ejercida sobre el cuerpo mediante baños simples de algunas partes del cuerpo o baños totales. Estas acciones localizadas actúan, principalmente, sobre la circulación sanguínea y el sistema nervioso.
La hidroterapia ha sido utilizada por décadas como parte de un tratamiento integral en el caso de diversas afecciones de salud, desde casos de artritis severa hasta terapias post quirúrgicas de rodilla o cadera.
Una gran labor de la hidroterapia la vemos en el tratamiento de la fibromialgia, donde los síntomas o manifestaciones clínicas incluyen molestias corporal generalizada, dolor, trastornos del sueño, fatiga, ansiedad, son mejorados a gran escala con el uso terapéutico del agua.
En pacientes con limitación de movimiento ya sea por parálisis o por dolor, este tipo de terapia ayuda al paciente a mejorar su condición, al igual que en casos donde el músculo sufre de alguna lesión o enfermedad.
Debido a su característica principal de ser un medio en el cual la gravedad es menor. Eso es lo que se denomina -flotación-. Así, las personas que se introducen en el agua lo primero que notan es como su cuerpo se despojan de la sensación del peso. En personas obesas, personas con problemas a nivel muscular y articular leves o moderados, o bien dificultades en el ámbito motriz en general, ven aumentada sus capacidades y destrezas para poder realizar cualquier tipo de actividad o movimiento que en seco (en tierra) les resulta muy difícil o prácticamente imposible.