"El poder de convencimiento de ese machacamiento es casi invencible. El neoliberalismo se rige por los mercados que consideran a los jóvenes aptos para consumir. Pero el neoliberalismo no los considera aptos para votar. Pueden consumir, pero no pueden votar".
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Vigilar y castigar
Para los mercados, los jóvenes son consumidores. Y por lo tanto deben ser seducidos y bombardeados igual que los adultos. El bombardeo mediático sobre los jóvenes es permanente, demoledor, y no tiene la mínima consideración del joven como persona. Luis Bruschtein en Página 12.