"Si el gobernador no arregla estas situaciones, imagínense que se me va a hacer muy difícil a mí". En medio de las marcadas diferencias dentro del Partido Justicialista, dividido entre la Corriente Peronista y el sector azul, el intendente de General Alvear, Juan Carlos De Paolo, no dudó en salir con los tapones de punta contra el vice Carlos Ciurca.
De Paolo, uno de los jefes comunales azules, se molestó porque Ciurca, líder de la Corriente, encabezó un acto en la cooperativa eléctrica de General Alvear (Cecsagal) supuestamente a sus espaldas. En ese sentido, el intendente analizó que "no es una buena señal para este pueblo que el vicegobernador ignore a las autoridades municipales".
En diálogo con Radio 1, el cacique sureño le pidió a Ciurca que respete las instituciones y analizó: "Me parece que en este caso se cometió un error que no es menor y que debe corregirse. Es lamentable". En ese sentido, De Paolo admitió la validez de generar alternativas dentro del Justicialismo, pero advirtió que deben cuidarse los métodos.
"Estas cosas no le hacen bien al Gobierno de la Provincia, no nos hacen bien a los municipios. Esta situación de internismo no favorece a nadie", agregó el intendente, quien cumple su cuarto mandato como intendente del departamento del sur provincial (1991-1995/2003-2007/2007-2011/2011 hasta la fecha).
El jefe comunal habló desde San Pedro del Atuel, donde presidió el acto por el aniversario de la muerte de Pedro Christophersen, fundador de ese distrito (la hija de Christophersen, Carmen, dio nombre a la empresa Carmen SA que, a su vez, hizo conocido al pueblo como Carmensa). "Que las autoridades provinciales no vengan a este pueblo me parece incorrecto", finalizó.
La senadora que acompañó a Ciurca llamó a la reflexión a De Paolo
Durante su recorrido por General Alvear -que también incluyó las visitas a un club y a un emprendimiento rural- Ciurca estuvo acompañado por la senadora alvearense Wanda Paredes, otrora aliada del intendente. La legisladora se cruzó de sector recientemente y, a partir de eso, recibió múltiples críticas desde el PJ departamental.
"En Cecsagal estaba invitado el intendente, por lo que esperábamos verlo ahí", respondió Paredes ante la consulta de MDZ Online. Además, tras los cuestionamientos públicos de De Paolo, la senadora respondió: "Las diferencias internas que puedan surgir en política deben solucionarse en otro ámbito, dentro del partido".
Bajo esta perspectiva, Paredes (foto) prefirió destacar el "excelente trabajo social" que realizaron ayer junto con el vicegobernador. "Estuvimos con un empresario de Bowen que quiere hacer un barrio rural para sus empleados y estuvimos con unas 300 personas en el club Colón donde reconocimos al presidente y entregamos pinturas y elementos para los chicos", relató.
Sobre la actividad en la prestadora eléctrica, Paredes explicó que se entregaron insumos a distintas cooperativas escolares y que esto representaba la síntesis de un proyecto que Ciurca había iniciado cuando era ministro de Desarrollo Humano. "Él fomentó esto y lo de hoy (por ayer) fue parte de su proyecto", completó la legisladora, antes de justificar su alejamiento de De Paolo.
"No coincidíamos en algunos aspectos, había cosas poco criteriosas. Cuando llegué al Senado no encontré ni espacio ni apoyo en su sector y el vicegobernador lo detectó. A partir de allí, tuve extensas conversaciones con Ciurca y de ahí en más empecé a trabajar en otra sintonía. No quería estar cuatro año calentando la banca, por esto tomé esta decisión", finalizó la senadora.
Un intendente que se siente ninguneado
Para quienes acompañan a Juan Carlos De Paolo, lo ocurrido ayer en General Alvear fue la gota que rebalsó el vaso. Ya sea por su postura contrario a entregar agua del río Atuel a La Pampa o por su posición contraria a la minería, hay quienes analizan que el jefe comunal es constantemente descalificado por las autoridades provinciales, tanto por Ciurca como por Paco Pérez.
Los que aportan a esta teoría recuerdan que la supuesta ofensiva contra De Paolo tuvo su punto más visible en febrero, durante la inauguración del Polideportivo de General Alvear que se realizó en teleconferencia con Cristina Fernández. Allí, después de dialogar con la presidenta, Pérez evitó entregar el micrófono al intendente y, en su lugar, le cedió la palabra a una profesora de educación física.
Sin poder dialogar con la jefa de Estado (De Paolo incluso tenía un discurso preparado), el enojo del intendente fue de tal magnitud que al otro día faltó a un acto oficial en el Gran Mendoza, donde sí asistieron el resto de los intendentes peronistas. Ahora, a diferencia de lo ocurrido a principios de año, el jefe comunal evitó el silencio y se descargó a través de los medios.