¿Interiorismo o decoración?: hablemos con propiedad

No son sinónimos, sí actividades afines y complementarias, conozcamos en la opinión de dos profesionales destacados los alcances, evolución y factores culturales que inciden al momento de dar significado a uno u otro concepto, tan emparentados con revista Club House.

Contrariamente a lo que muchos creen ambos términos no significan lo mismo. La palabra “decoración” es más acotada, habla de los objetos, de mostrar algo de modo atractivo, accesible, funcional; de hacer algunas intervenciones en el ambiente sin modificar su estructura, no afecta al espacio en si mismo, simplemente lo decora.

En cambio el termino “interiorismo” es más amplio, nos lleva a pensar los espacios planificándolos, casi al mismo tiempo que la obra arquitectónica. En él se considera la escala de los ambientes, la estructura interior, el uso de materiales generalmente enriquecidos por las nuevas tecnologías y los muebles de vanguardia.

Según la arquitecta Claudia Peretti, “me gusta diseñar también el interiorismo de mis obras, he notado que cuando intervengo los espacios interiores el resultado es notablemente superior, el proyecto queda prácticamente cerrado, casi perfecto”.

Por su parte, el diseñador industrial Ari Doctors, reconoce una especie de pasaje o transformación de la primera a la segunda actividad. “En los últimos años se ha producido una evolución de la decoración al interiorismo, en países como el nuestro todavía es bastante tenue debido principalmente a factores económicos y culturales, muchas veces se tienen deseos y ambiciones de adquirir productos de diseño y/o servicios de un interiorista, pero no es prioritario a la hora de decidir el gasto”.

¿Qué exigencias tienen un decorador y un interiorista en la actualidad?

Ari Doctors: El decorador se ocupa de seleccionar y combinar objetos y elementos, con el fin de armonizar un espacio. El interiorista debe procurar una resolución óptima de los espacios habitables, siguiendo normas técnicas, estéticas y funcionales para mejorar la calidad de vida del usuario. En cualquier caso, sea decoración o interiorismo, debe estar íntimamente ligado con la arquitectura del edificio, si se quiere lograr un buen resultado. Es fundamental, al diseñar o seleccionar mobiliario y objetos decorativos, observar y entender la arquitectura del inmueble. Los muebles tienen la obligación de complementarse con el edificio y con los demás muebles y objetos, para lograr un conjunto equilibrado, útil y estéticamente agradable.

Claudia Peretti: Afortunadamente la demanda actual tiende a darle cada vez mayor importancia al “interiorismo” de los ambientes. Los beneficios son numerosos y los clientes lo notan. No es lo mismo adornar con objetos que pensar un espacio desde su globalidad partiendo de una idea generadora y desarrollando un proceso de diseño a través de las formas, los materiales, la iluminación, las texturas, etc. hacer esto es pensar en una espacialidad, en un todo. Este es el desafío.


¿Cómo inciden los factores culturales?

Claudia Peretti: Entre las variables importantesa tener en cuenta, una de las más determinantes es el factor humano y cultural que nos marca pautas, usos, costumbres y comportamientos de quienes lo habitan. Siento que al momento de sentarme a pensar un espacio todas las variables se fusionan y dan lugar a creaciones sumamente ricas y vitales.

Ari Doctors: Por un lado carecemos de una cultura acostumbrada a consumir productos de diseño y por otro lado está muy arraigada la idea de usar todo, de no tirar, regalar o reciclar, de adquirir muebles una vez y para toda la vida, o usar muebles heredados aunque ya no sean útiles o adecuados para la nueva vivienda. El resultado de todo lo descripto suelen ser viviendas funcionalmente inadecuadas y con decoraciones de dudoso gusto. Aún así y, en parte, gracias a los infinitos medios de comunicación, de a poco se va sumando gente que empieza a considerar y disfrutar del diseño como parte importante de
sus vidas.