"Néstor y Cristina Morandini o “La Pipi” y “El Titón”, fueron desgarrados de los suyos y de la vida por el Estado terrorista de la dictadura. Tuvieron una vida breve y se la jugaron y la perdieron en esos años de sangre y fuego, donde muchos, como ellos, creían que no se podía enfrentar a un sistema que empleaba la violencia sin utilizar la violencia" .
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