A solas con Daniel Scioli hablando del golpe

"Daniel Scioli me hizo vivir esta semana uno de esos momentos que no olvidaré. Aun sabiendo que trabajo para la señora, me invitó a desayunar a su quinta de Villa La Ñata, en Tigre". La columna de Carlos Raymundo Roberts para la Nación.

"Quería hablar de política, pero por sobre todo quería abrirme su corazón. Ese fue el primer descubrimiento: Daniel no es puro cálculo. Dentro de él late un noble corazón. Yo había oído que es una máquina de trabajar y que trata a los que trabajan con él como si fueran máquinas".

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