Cómo renovar la vajilla y redecorar tu cocina

Para que tus comidas sean tan especiales como tus invitados, te damos algunas ideas para aprovechar los recursos con los que contás y darles un cambio de imagen o bien, aprovechar mejor los espacios de tu cocina con estantes para guardar los platos. ¿La clave? Romper con la monotonía y apostar a lo diferente para que cada comida sea un buen motivo para agasajar y mimar con buen gusto y alegría.

Si estás cansado de ver tu vajilla siempre igual y de usar la misma para cualquier ocasión, te sugerimos seguir estos consejos, variar la mesa y por qué no, tu cocina, en función del tono de la reunión y los invitados.

Para todos los días, nada mejor que usar un juego de loza, de esos que levantan cualquier comida con sus colores llamativos o el tradicional blanco. Si el presupuesto da, los platos de porcelana antigua son una belleza, aunque el lavaplatos no es un buen aliado para este tipo de material.

Dicen quienes entienden de diseño y decoración, que un buen tip es colocar una servilleta de papel entre plato y plato para que el esmalte del de abajo no se dañe.

Si con lo que se cuenta es con platos insulsos que cansan a sola vista, manos a la obra para darles un lavado de cara.

Una alternativa divertida de hacer y simpática de usar es dibujar sobre la vajilla el motivo que más te guste con lápiz, utilizando carbonilla, cinta adhesiva y pintura para cerámica. Otra opción es decorarla con pegatinas.

Para renovar el acabado de armarios de madera oscura, pintar de blanco la carpintería será de gran ayuda; además favorecerá los espacios con escasa luz natural. Para no restar calidez, es recomendable respetar el acabado de los elementos que se encuentren en mejor estado.

Para que tu cocina sea country y chic al mismo tiempo, la estética retro va perfecto con los electrodomésticos actuales. Combinar frentes de madera o tela de gallinero con una placa de acero inoxidable levantará el estilo del espacio.

Según la superficie de tu cocina podés colocar muebles con estantes abiertos, en el caso de las más amplias, o un aparador bajo con cajones y puertas, en las más pequeñas.

En las cocinas chicas se puede agregar un módulo extra, que combine con los restantes armarios del ambiente. Con esto se logra aprovechar los metros y tener todo la vajilla organizada y ordenada.