Es por lejos uno de mis diseñadores preferidos. Su misterioso estilo me seduce. Diseñó para mujeres singulares, siempre chic. Su sello es, aún hoy, la elegancia de una mujer contemporánea. Su preferencia reside en la mirada femenina, el estilo clásico, pero también en el sombrío lado de las cosas.
Yves Saint Laurent comenzó su carrera como "brazo derecho" del famosísimo Christian Dior, ascendiendo a jefe de diseño de la firma luego de la repentina muerte del couturier, en 1958. Con sólo 21 años, Saint Laurent se convirtió en el modisto más joven de la alta costura francesa. A partir de ahí no paró de cosechar éxitos hasta su muerte en 2008. Su mítica Maison, por ejemplo, la cual junto a Piere Berge convirtió en un emporio del lujo. O su perfume Opium, uno de los más vendidos del mundo.
Saint Laurent trajo consigo opulencia y originalidad a la alta costura como también lo hizo en el ready to wear. Fue conocido por crear un estilo tan fuerte como femenino. Popularizó entre las mujeres los trajes, el esmoquin, los pilotos, las camperas safari y el perfume unisex. En manos de este célebre modisto, un básico como el vestidito negro es siempre algo especial, sexy y lleno de enigmas. Fuertemente influenciado por el arte moderno, YSL diseñó colecciones inspiradas en Mondrian, Picasso y Matisse. Pionero siempre, en 1971 presentó una coleccion con reminiscencias años 40, donde por primera vez pudimos ver en la historia de la moda la utilización de elementos históricos en colecciones de tendencia vigente.
Un capítulo en la vida de Yves que no debemos perdernos a fin de entender su estilo, es el de sus musas eternas: Betty Catroux, la diseñadora Lolou de la Falaise y la actriz Catherine Deneuve. Esas tres mujeres fueron el eje central de las creaciones Saint Laurent. Iconos de estilo y bon vivre, compartieron un intenso vínculo con el maestro de la haute couture durante más de 30 años, inspirándole fantasía y misterio: algo presente en todas sus creaciones.
Este maravilloso creador no sólo se limitó a dejarnos sus bellos diseños sino que nos ha transmitido una máxima aún vigente: el "estilo Saint Laurent", mezcla de refinamiento, provocación y opulencia. Como dijo su amiga y musa Catherine Deneuve muy acertadamente, "Saint Laurent diseña para mujeres con doble vida". Y prosiguió: "Sus diseños para el día acompañan a entrar en un mundo de extraños, a dirigirse donde una quiere, sin suscitar atención indeseada. Todo gracias a la cualidad masculina de sus prendas… Sin embargo, por la noche todo cambia. Es allí donde una elige su compañía y YSL la muestra seductora y arrolladora".
Luego de su retirada en el año 2000, sólo los más talentosos han podido tomar el lugar de Yves Saint Laurent. Alber Elbaz –actual director creativo de Lanvin- fue el primero que entró en la Maison para encargarse de las colecciones ready to wear. Le siguió Tom Ford –hoy con su propia línea-, en el 2000. Más adelante, el italiano Stefano Pilati tomó el mando hasta este año, cuando se nombró a Heidi Slimane como sucesor. Con una fuerte visión personal, cada uno interpreta fielmente un legado atemporal: el estilo Saint Laurent.
Agradecimientos: Matías Tortello