Se esperaba un día frío, lo que ordinariamente resta participación a los festejos de este tipo. En cambio el día amaneció fresco, pero no frío y el calor de la gente, participando con fervor y entusiasmo, apuró la salida del sol que acompañó a los fieles en su manifestación de fe y amor a Cristo presente en la Eucaristía.
La Santa Misa comenzó a las 10:30, presidida por Monseñor Eduardo María Taussig, a quien acompañaban numerosos sacerdotes y seminaristas, como así también gran número de monaguillos de las diversas comunidades parroquiales de la ciudad. Religiosos y religiosas de los distintos institutos de vida consagrada, participaron junto a numerosísimos laicos, venidos de todas las comunidades parroquiales, los cuales llenaron el recinto del templo, el Salón adjunto (en donde se proyectaba lo que acontecía en el templo) y el atrio de la Catedral.
En su homilía el obispo instó a los fieles a imitar a Jesús, “que se parte y reparte en la Eucaristía para llegar a todos por medio de la comunión sacramental, partiéndose y repartiéndose, también los cristianos, en múltiples actos y actividades de caridad para con los más pobres”. En alusión, también, a la Colecta Anual de Cáritas que se realizó en todo el país.
Al finalizar la Santa Misa, todos los presentes más los que llegaron luego para participar de la procesión, se encolumnaron tras el obispo que, portando la Custodia con la Hostia Consagrada, encabezó la marcha por las calles del centro. Los fieles, que cubrían casi tres cuadras tras el Santísimo, avanzaron por calle Belgrano tomando luego por Comandante Salas, hasta Avenida Irigoyen y por ésta al kilómetro cero, luego por San Martín nuevamente hasta Belgrano, así llegaron a la Plaza San Martín.
Junto a la glorieta de la Plaza esperaba la Banda de Música de la Policía de Mendoza Distrital II, quienes recibieron con toda solemnidad la llegada de la Procesión. Enseguida, el Obispo, impartió la bendición con el Santísimo y posteriormente, junto a la Banda, todos entonaron el Himno Nacional Argentino, pidiendo la bendición de Dios sobre la Patria. Como finalización, el Obispo agradeció a todos y recordó la importancia de la generosidad de los fieles en la Colecta de Cáritas.
Prensa Obispado