Las plantas como fuente de sanación

Utilizadas desde tiempos inmemoriales, la vida que crece bajo la tierra es una fuente poderosa de curación a la que cada vez más personas recurren. Una vuelta a las raíces en busca de bienestar y remedios super caseros que aliviarán malestares, dolores físicos, trastornos emocionales y estrés. ¿Cuál es tu planta sanadora?

Son conocidas las propiedades curativas de las plantas. No por nada desde la antigüedad el hombre las ha empleado como remedio para sus enfermedades. Si bien es la fitomedicina la rama que se encarga de su utilización y desarrollo posterior, cada vez son más las personas que abandonan la manipulación química y buscan solución en técnicas tradicionales como ésta.

Para las manchas en la cara, jugo de cebolla; si el problema es de sobrepeso, consumir acelga; ¿reumatismo o migraña?, hacer uso de la verbena… El listado es tan extenso como el milagro de sus poseedoras, que le rinden culto a la tierra. De cualquier manera y por beneficiosas que resulten, siempre es bueno abordar un tratamiento con un especialista en la materia.

Basta con mencionar algunas que además de ser efectivas para nuestra salud, cuentan con el beneficio de lo natural y la preparación casera. Ejemplos sobran, aquí mencionamos sólo algunas de las miles a las que se puede recurrir en caso de necesitarlo: 

Conocida por sus propiedades regeneradoras de la piel, el aloe vera es ideal para tratar quemaduras, lastimaduras, psoriasis, llagas o picaduras de insectos. En cosmética su utilización es recurrente, sobre todo para productos orientados a pieles resecas o arrugadas. También resulta efectiva para personas con acné, ya que limpia los poros y deja la dermis libre de impurezas. 


En el caso del anís, antiguamente era utilizado en los partos y durante el período de lactancia por contribuir al aumento de la leche. Es un buen remedio para la digestión lenta, mucosidades en el pecho, dolores estomacales, debilidad intestinal y retardo de la menstruación. Si el problema es el hipo, masticar semillas de anís ayudará a que se te vaya más rápido de lo que creías.

En esta época del año los resfríos atacan por doquier. Por eso una taza con agua caliente y tres o cuatro flores de tilo actuarán como sedante, diurético e hipotensor. Su aceite esencial con parnesol también funciona como espasmolítico, con lo cual es indicado en estados nerviosos, de ansiedad o insomnio.  

¿Sabías que la albahaca alivia la jaqueca, ayuda a calmar la indigestión, es buena para el dolor de garganta o desinflama los ojos? Todo eso y mucho más produce esta planta herbácea, mayormente utilizada mediante la infusión de sus hojas o flores, de las cuales se obtienen múltiples beneficios.