Hay muchos temas sobre los que se puede abrir debate al momento de hablar de la droga. Podríamos hablar sobre si es o no natural, si hace o no bien, si se debe o no se debe legalizar, si es buen o mal negocio, si tiene o no efectos medicinales, etc. La discusión sería eterna, sería una larga charla de idas y vueltas, de médicos pro y contras con demostraciones veraces de una y otra parte, de políticos fumones y conservadores, de punteros, de químicos, de enfermedades, de iglesia, de indios, de un montón de cosas en donde aún nadie tiene la posta. Un ir y venir de consumidores versus no consumidores, de consumidos versus usuarios, de entradores versus salidores. Y todos esos debates, ya me tienen podrido.
De lo que quiero hablar es de los motivos por los cuales una persona se mete en este vicio. Tengo muchos amigos y conocidos consumidores y a ellos les pregunto y las respuestas son varias. Y todo me lleva a una conclusión, que es la que titula esta nota. Y no solamente son cagones quienes se drogan, sino que también son egoístas. Paso a explicar porque...
Pienso que todo lo que te metes extra en el cuerpo para generar un estado distinto es por la carencia de algo. Y así como el que se chupa, en su gran mayoría lo hace para deshinibirse, la falopa genera un cambio de estado instantáneo. El que consume necesita sentirse distinto, necesita alterar su estado emocional y no tiene la capacidad para hacerlo de manera natural, entonces se tiene que meter alguna porquería adentro. Y me chupa el culo si es o no natural si sale o no de una planta y cuanta bandera pretendan levantar los pro-falopa, para mí es un “extra” (ajeno a nuestra química natural) que uno se mete y esos “extras” son porque no se tiene suficiente personalidad para controlar sus propios estados o para bancarse la realidad de la vida.
Los consumidores no tienen huevos, no se bancan la posta, pretenden alterar su estado para soportar el hecho de vivir. Necesitan estar “relajados” ante los problemas, fumar para “comprender mejor” la realidad, para “pasar el bajón”, para “anestesiar” el dolor. Carecen de la capacidad de auto generar la satisfacción o la tolerancia, actitud que es muy difícil de adquirir y se cultiva con el tiempo y la paciencia. Al encontrar esta satisfacción rápidamente con la falopa, consumen y consumen y se alejan cada vez más de la posibilidad de crecer.
¡Puta madre!, conozco tanta gente que día a día la pelea sin necesidad de vivir adormecido, sin necesidad de anesteciarse, de alejarse de la realidad.
La falopa te mete en un mundo de fantasía, una realidad absurda, inexistente y te coarta la capacidad de resolver las cosas por vos mismo, de poner los problemas en el lugar que hay que ponerlos y de resolverlos, en vez de pretender disfrazarlos. Te acobarda, te amilana, te obstruye la cintura para valerte por vos mismo cuando no estás bajo sus efectos.
La droga no se necesita para nada, no te ayuda en nada, es una mentira que nos creemos porque esta de moda. Es un gran negocio para muchos poderosos y esos muchos poderosos se han encargado de hacernos creer que esta todo bien, que no hay problema si te fumas un porrito, si te pegas un línea, si te colas una pastillita. Pensamos como clase media, que tiene algo de moneda para gastarse en falopa fina, pero nos olvidamos que hay gente de bajos recursos que entra en esta y se le hace imposible salir y cuando se acaba la plata propia para consumir, aparece el vicio y la abstinencia y ahí es cuando se empiezan a hacer desastres en la sociedad por la plata ajena ¿acaso aún se creen esa de “robo para comer”? ¡Por Dios! Si con los planes y subsidios del gobierno cualquiera puede comer dignamente. ¿Qué chorro o asesino lo hace sobrio? Les aseguro que el porcentaje debe ser bajísimo.
Y ahí es cuando digo que además de cagones son egoístas, porque por cada porrito miserable que uno se fuma, hay detrás una industria atroz que lleva al agricultor a plantar falopa porque es más rentable que plantar otro cultivo, que es causal de muertes y enfrentamientos por millares en lugares como México, Colombia o Estados Unidos, que va aparejado del tráfico de armas (defensa principal de narcos) y la trata de blancas (usadas como "mulas" para transportar falopa), que hace ganar fortunas a unos pocos a costillas de otros cadáveres que ni idea tienen del mal que hacen, que fomenta el trabajo infantil, que destruye ciudades completas (ver zonas de Perú sino), que caga sociedades, condados y familias. Son egoístas porque solo piensan en ellos y su vicio, porque el árbol les tapa el bosque, porque han comprado lo que la moda y el ritmo de la sociedad les vende sin pensar en el daño que sufren tantos por culpa de la droga. Me da pena cuando veo a un hippie liberal pseudo-comunista fomentando el uso de drogas, ya que desconoce que el producto que él consume y vitorea es la principal fuente de ingresos de los más voráces capitalistas de derecha. Los de guita son peores, porque encima son impunes de hacer o deshacer lo que se les antoje en estado falopeado.
Y no me vengan con la cantaleta que legalizarla es positivo. Sin ir más lejos, la antaño "meca de los faloperos" Ámsterdam, está revirtiendo su postura liberal respecto al consumo y están poniendo nuevamente barreras y frenos porque la juventud del país está arruinada, no sirven para nada, no tienen proyección a futuro y tienen las cabezas completamente quemadas.
Muchos artistas necesitan falopa para inspirarse y es porque pierden sus musas y empiezan a ahondar en otro lado para encontrarlas, entonces mis teorías siguen siendo bien fundadas. Se falopean porque carecen de la capacidad creativa que en algún momento estuvo. Los pendejos chotos necesitan falopearse o emborracharse antes de salir, porque carecen de la capacidad de desinhibirse estando sobrios. Los nerviosos o alterados en vez de canalizar sus nervios con el laburo o el deporte, como se hacía antes, se fuman un porrito porque es más fácil y más rápido.
Estamos en la cultura del facilismo, las cosas rápidas y el no-esfuerzo, entonces todo lo que implique ponerse a pensar, a desarrollar, a activar neuronas, a gastar tiempo en solucionar o invertir esfuerzo físico, es aburrido, cansador o simplemente no se nos da los huevos hacerlo, entonces nos escondemos tras la falopa, que nos da los mismos resultados anímicos a un costo de tiempo bajísimo. Olvidando que hay otro costo altísimo que pasamos por alto.
Reto a todos los faloperos que se van a poner en mi contra y a criticarme de facho, cuadrado, retrógrado, dictador, ridículo, cerrado, etcétera a ponerse codo a codo con la vida un tiempo y tratar de resolver los problemas por sí mismos o sentirse cómodos con lo que la vida nos pone enfrente o ponerse felices y relajados sin meterse ninguna gilada dentro. Traten de lograr lo que logran o de sentirse como se sienten bajo los estados de la droga sin drogarse. A que no pueden lograrlo fácilmente y pronto bajan los brazos. No hay nada más natural que la realidad, si lo que buscan es naturaleza, compenétrense con ella e intenten manejarla sin meterse nada adentro.
Todas las drogas son malas, hacen mal, te arruinan la cabeza y la salud, te hacen dependientes de ella, son un vicio repulsivo y destructor, es una mentira lo que te vende "la moda", una mentira cruel y egoísta... tal cual el ser humano.
Fuente: MDZ
La droga es para cagones
El Doctor Bomur nos deja una controversial nota sobre su visión de las drogas.