No hacía falta ser un genio, ni un especialista, ni siquiera hacia falta ser inteligente. Desde el momento en que se anunció que el partido entre San Martín de San Juan y Godoy Cruz se iba a jugar en el Hilario Sánchez se sabía que el partido iba a terminar mal.
La decisión de la AFA de no sancionar el estadio luego de la suspensión por incidentes del partido con Vélez era el primer indicio de que las cosas no se estaban haciendo bien.
Llevar el partido a ese estadio, teniendo el flamante Bicentenario en Pocito ya era casi el anuncio oficial de que iba a haber problemas. El nuevo recinto, se encuentra en la ruta a Mendoza, por lo que permite un ingreso y egreso muy fluido de los visitantes.
Los antecedentes de los últimos 30 años, con violencia cada vez que se enfrentaron Godoy Cruz y San Martín tampoco importaron. Nada importó, menos que menos la gente. Todos lo sabían, pero nadie hizo nada. Ni los dirigentes de ambos clubes, ni la policía, ni los políticos, ni la AFA, ni el Papa se acordó de la gente.
El maltrato policial empezó en la ruta antes del encuentro, con los uniformados que impidieron a los hinchas llegar al estadio hasta los 15 minutos de la segunda etapa.
Pasando porque al minutos de juego cayó un cutter en el área de Ibañez. Sin embargo, la locura total comenzó en la salida de los hinchas tombinos del estadio. La policía apuró a los hinchas visitantes para dejar el estadio y la represión comenzó sin que pasara nada raro.
Los hinchas sostienen que el grueso de los incidentes prácticamente no tuvieron como protagonistas a la barra de San Martín sino que los que agredían eran directamente los policías sanjuaninos. Lorena Balmaceda, que viajaba en un micro cuyas ventanas no se podían abrir recibió un disparo en el vidrio que le desfiguró la cara. Según ella misma le relató a Radio Nihuil, el policía la miró, le tiró un beso y le disparó a la cara.
Un joven de 17 años sufrió la pérdida de uno de sus globos oculares por la agresión policial, según reportó el doctor Germán Cabezas.
El colmo fue que los uniformados le negaran la atención a varios heridos en los hospitales de la vecina provincia.
¿Responsables?¿Presos?¿Renuncias? Nada por ahora. El fútbol y la gente como rehén de los violentos, los incapaces y los irresponsables se siempre.
Mucha violencia en San Juan.
Jocolí recxibió a las víctimas de la locura desatada por los incidentes en tierra sanjuanina
Pachy Reynoso/MDZ
Los micros de Godoy Cruz fueron atacados en San Juan.
En aquella localidad del departamento de Lavalle se apostó un operativo que contó con el trabajo del personal de enfermería y de la Policía de Mendoza con el objetivo de asistir a los simpatizantes de Godoy Cruz heridos en las afueras al estadio Hilario Sánchez.
Las consecuencias de la locura y la barbarie futbolera rozaron directamente a Jocolí, la tranquila localidad lavallina. Teniendo en cuenta la proximidad con la provincia de San Juan, en aquel sector de la geografía mendocina se montó un operativo médico y policial para asistir a los simpatizantes de Godoy Cruz heridos y lesionados luego de los enfrentamientos con la Policía sanjuanina, una vez concluido el partido entre San Martín y Godoy Cruz.
Si bien no hay cifras definitivas, las personas atendidas en Jocolí acusaron inconvenientes de consideración producto, en su mayoría, de impactos de balas de goma, perdigones y golpes. Entre estos hinchas afectados, se encuentra un adolescente de 17 años, Maximiliano Losa, quien perdió el ojo izquierdo a raíz de un disparo que provino desde un arma de balas de goma.
Un hincha muestra sus heridas.
En el lugar, provisto por cinco ambulancias, varios de los que se hicieron atender por la enfermería ratificaron que los problemas se generaron entre los uniformados y la afición mendocina y denunciaron “gatillo fácil” por parte de estos.
Por otro lado, los ómnibus también exhibieron los azotes y violencia con los que se los despidió de Pueblo Viejo.
Sulma Golcalves, la dueña de la empresa de transporte Ceo, en la que se trasladó la parcialidad bodeguera, se acercó al puesto montado por la policía en Lavalle y afirmó que la totalidad de sus unidades fueron “destrozadas”.
En total once micros y varios choferes lastimados.
“Más allá de ser empresaria, yo les voy a hablar como ser humano, porque a mí no me importan las pérdidas materiales que hemos tenido”, comenzó exponiendo.
“Yo me pregunto qué es el fútbol para el señor Grondona. ¿Para él, el fútbol es esto? Gente herida… Los mandaron al muere. ¿Esto es una guerra? Parece que vamos a tener que ir armados a la cancha”, prosiguió.
“Hay que respetar al hincha. Al señor Grondona le digo que el fútbol sin hinchada no es nada. A todos nos gusta que vuelen papelitos, que alienten al equipo… Entonces qué nos hicieron hoy. En Chile nadie nos hizo nada”, disparó.
Para cerrar, la propietaria reclamó con dureza: “¿Quién armó el operativo? ¿Quién protegió a la gente? Los hinchas son seres humanos. Esto es vergonzoso y triste”.
"En San Juan quedaron dos hinchas muertos", sostiene la policia mendocina de acuerdo a versiones de los hinchas atendidos en Jocolí
Un joven y un hombre de avanzada edad son los dos posibles muertos producto de los enfrentamientos entre los hinchas de Godoy Cruz y la Policía de San Juan derivados del partido ante San Martín de esa provincia. El dato es manejado por el Subsecretario de Relaciones con la Comunidad, Alejandro Gil, quien confirmó que la versión fue recibida de parte de hinchas que ya regresaron a la provincia.
Esta tarde noche, a las 22.00, el subsecretario de Relaciones con la Comunidad de Mendoza, Alejandro Gil confirmó que han recibido de parte de los hinchas de Godoy Cruz Antonio Tomba, la queja de que han quedado en San Juan dos hinchas muertos y que quedaron en manos de policías sanjuaninos.
El dato es el mismo que comenzó a correr por las redes sociales desde las 20.00 y que dan cuenta de que los muertos son un joven y un hombre mayor. Antes de Gil también el director de Policía Juan Carlos Caleri había señalado que habían escuchado lo mismo a traves de las redes sociales y de los comentarios de los hinchas que llegaron alarmados desde San Juan, muchos de ellos heridos por el accionar policial.
Una de las versiones indica que "al viejito" lo bajaron del micro muerto los mismo policías de San Juan.
Por su parte, Gil, sí confirmó que "a la provincia no ingresó ningún muerto".
Por los incidentes hay unos 150 heridos que en primera instancia fueron atendidos en un centro asistencial que fue montado a manera de avanzada por los profesionales de la salud que prestan servicios en el Hospital Humberto Sícoli.
Desde ese centro asistencial es que fue derivado al Hospital Central de la Ciudad de Mendoza el joven Maximiliano Losa, quien acusó la pérdida de uno de sus ojos.
Informe de los periodistas de MDZ Carlos Fernández, Pachy Reinoso y Facundo Dimaría