Naranjo enano, perfecto para decorar y aromatizar

Sus flores perfumadas y sus coloridos frutos hacen que esta planta sea perfecta para interiores. Te contamos cómo cuidarla para que esté sana y florida durante todo el año. ¿Qué tamaño pueden llegar a alcanzar estos arbolitos? ¿Cuál es el mejor sitio para colocarlos? ¿Qué tipo de maceta y tierra necesitan? Todas estas respuestas y lo que necesitás saber sobre luz, temperatura, riego y abono.

El naranjo enano es un arbusto de hoja perenne que pertenece a la familia de las rustáceas. Hay muchas variedades, todas procedentes de Asia, que se conocen de forma popular, aunque su nombre científico es Fortunella margarita.

Sus flores blancas, flor de azahar, de aspecto ceroso y forma de estrella, tienen un delicioso y característico aroma. Su fruto, de pequeño tamaño, tiene forma de esfera achatada de color verde que se transforma en naranja cuando está maduro y es comestible, aunque su sabor es algo amargo, parecido al limón.

Algunas de las variedades más indicadas para cultivar en maceta son Citrus aurantium (Bouquet), con hojas puntiagudas y frutos bastante amargos; Citrus sinensis (Navelina), de pequeño tamaño, hojas pequeñas y alargadas y frutos dulces y Citrus mitis (Bunge), un pequeño árbol de copa densa, con hojas pequeñas y elípticas. Tanto las hojas como los frutos de estos arbolitos se utilizan en medicina natural por su alto contenido en aceites esenciales, sales minerales, vitamina C, E y beta caroteno. Con sus flores y frutos se hacen mermeladas y licores. Al comprar una de estas plantas, es importante comprobar que está bien enraizada ya que en caso contrario puede que no sobreviva demasiado tiempo.

¿Qué tamaño pueden llegar a alcanzar estos arbolitos?

Depende de la variedad, pero no suelen pasar del metro, aunque algunos, si están en un lugar óptimo, pueden llegar casi a doblar ese tamaño.

¿Cuál es el mejor sitio para colocarlos?

El mejor lugar es cerca de una ventana, ya que así recibirá el máximo de luz natural, pero cuidado con el sol directo a través del vidrio que actúa de lupa y quema la planta. Hay que tener mucha precaución con los cambios de lugar ya que le afecta mucho y puede provocar la caída de todas sus hojas.

¿Cuándo florecen?

Sus flores empiezan a brotar en primavera y perfuman el ambiente durante semanas. Aunque hay variedades que tienen flores prácticamente todo el año. Una curiosidad es que, en algunos casos, las flores y los frutos aparecen a la vez. En cualquier caso, la floración durará más si se evita una temperatura elevada, los riegos con agua que contengan cal y los cambios de sitio.

¿Es necesario podar?

Aunque la poda es imprescindible para controlar su forma y tamaño, el naranjo enano no es muy amigo de ella, por lo que hay que hacerlo con sumo cuidado. La época más adecuada para realizarla es la primavera. Una cosa fundamental a tener en cuenta es que sólo si el árbol está sano, se puede podar. Además, cuanto menos drástica sea la poda mejor. En muchas ocasiones es suficiente el pinzado o la defolación para controlar el crecimiento y la forma.

¿Qué tipo de maceta y tierra necesita?

Estos arbolitos, a pesar de su pequeño tamaño, como todos los frutales, necesitan mucho espacio para crecer, así que lo mejor es una maceta amplia y profunda. El sustrato debe de ser rico en nutrientes y con un pH entre 5 y 6; es muy importante que esté bien drenado.


¿Es necesario trasplantar estas especies?

Lo haremos con ejemplares jóvenes, cada uno o dos años, según su crecimiento, durante la primavera. Los cambiaremos a otra maceta de mayor diámetro y más profunda, cuando veamos que las raíces salen por debajo. Es importante quitar con mucho cuidado la tierra que quede pegada a ellas. Para asegurarte el éxito del trasplante y estimular el desarrollo de las raíces, aunque no es imprescindible, podés añadir hormonas de enraizamiento con fungicidas.

Ficha técnica:

• Luz: Necesita mucha para favorecer su crecimiento. Situá la planta en un lugar claro y soleado, ya que la luz del sol indirecta es imprescindible.

• Temperatura: Los árboles frutales no resisten las heladas y un ambiente demasiado frío detiene su crecimiento y demasiado seco provoca la caída de los frutos. Por lo que en invierno una temperatura entre 15 y 18º C, será la adecuada, mientras que en verano lo mejor es tenerlo en el exterior evitando el sol directo.

• Riego: Lo haremos diariamente en verano y semanalmente en invierno, comprobando siempre que la tierra no esté empapada y que tenga un buen drenaje.

• Abono: Desde la primavera hasta el otoño abona con frecuencia con un abono orgánico. En invierno utilizá abonos que tengan hierro, magnesio, zinc y potasio, ya que esto evitará que la fruta se caiga antes de estar madura. Si has trasplantado esperá a que brote.