Hacés un gol y te desesperás. Pensás en el festejo, en el abrazo con tus compañeros, en la coreografía… A lo sumo, en algún compañero que haya quedado sentado en el banco de suplentes, ese que te dice “hoy las vas a meter…”. Sin embargo, Rubén Castro, el jugador del Betis, fue un poco más allá… Una vez que embocó al Málaga se fue derechito a uno de los laterales y… ¡Se abrazó con Patricia Ramírez, la psicóloga del plantel!
“El mérito es de los jugadores y de Pepe Mel, el entrenador. Yo sólo intento que asimilen mis conceptos. Ellos son los que salen a correr y a jugar. Mi objetivo es aportar un poquito más a su trabajo, ese plus que en el deporte de alto rendimiento marca la diferencia", señaló la psicóloga de origen aragonés que, tras cinco temporadas trabajando para el Mallorca, aterrizó en Sevilla.
“"Durante la semana voy hablando con Pepe sobre las variables psicológicas que vamos a tratar en la charla previa al partido. Intentamos tocar aspectos como el control de las emociones, la concentración, la toma de decisiones…", agregó esta doctora de 40 años y que pudo haber sido el año pasado ¡fichaje del Atlético de Madrid!
"Ningún deportista tiene la vida resuelta. La gente siempre quiere más, aspira a más. El jugador es un profesional que quiere hacer su trabajo y necesita reconocimiento. Los futbolistas no son especialmente caprichosos", cerró.
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Un festejo muy particular
Rubén Castro, jugador del Betis, optó por festejar su gol al Málaga con… ¡La psicóloga del plantel!. La doctora Patricia Ramírez no se resistió mucho...