La cocina más práctica con un desayunador

Barra, desayunador, isla... este recurso es sumamente útil, ya que se adapta a todo tipo de cocinas y ocupa poco lugar. Son ideales para comidas rápidas como desayunos o mediatardes, aunque también suelen usarse la mayor parte del tiempo, sobre todo en lofts pequeños. Aquí te mostramos algunas ideas para agregar superficie extra a uno de los ambientes más aprovechados de la casa.

Una mesada multiuso

Esta cocina se organizó en dos frentes paralelos. En uno se alojó la zona de cocción y el lavadero. Y en el otro, reservado para la heladera y la despensa, se dejó un hueco bajo la mesada para usarla como barra de desayunos o área de trabajo. Los banquitos pueden guardarse debajo.

Todo blanco. Se eligió este color para los muebles y las paredes con el fin de potenciar la abundante luz natural con que contaba el espacio. Para aligerar el ambiente, se optó por unos armarios con manijas encastradas.









Realizada a medida

En este caso, para salvar el pilar que queda en el centro del ambiente, la mesada se prolongó en una especie de ala fija que se utiliza para comer. Además, el espacio existente a ambos lados de la entrada se aprovechó con armarios que amplían la zona de almacén.

Estilo sobrio. Se jugó con un dúo clásico que resulta muy efectivo: el blanco para los muebles, y el negro para la mesada y el suelo. El toque industrial lo ponen las manijas, los banquitos y los electrodomésticos en acabado de acero.

Península para delimitar

Un muro a media altura con una mesada de granito separa visualmente la cocina del comedor. En cuanto a la disposición de los muebles y electrodomésticos, la planta rectangular favoreció una distribución en "L", con la zona de lavadero en un lado, y la de cocción, con una campana decorativa, y la heladera en otro.

Detalles muy actuales. Se puso una nota de color en el mobiliario, destacando algunos frentes en azul. Esto, unido al vinilo de la pared y a los banquitos, contribuye a dar al ambiente un estilo fresco y super juvenil.







Una isla independiente en el centro

Como contaba con espacio suficiente, en esta cocina se optó por un bloque central que funciona como una amplia barra en la que puede comer toda la familia. Además, aporta una superficie de trabajo extra y, al disponer de armarios en la parte interior, proporciona un área de almacén adicional. Muy bien pensada.

Estética impecable. Para transmitir sensación de orden y serenidad, los muebles se eligieron sin asas o manijas. Además, todos los electrodomésticos se ocultaron, salvo los hornos, que se organizaron en una columna. Ideal.