¿Qué pasó con el cine?, ¿Qué pasará de ahora en más? Hay muchos rumores y son pocas las certezas. Lo único cierto y de lo cual fuimos testigos es que allí donde durante años funcionó el cine "Altos del Sol" hoy no queda ni pantalla ni butacas ni intenciones de cine.
El viernes 13 se dió cierre a la orden judicial que indicó al señor Miguel Ángel Pardo, cordobés a cargo de la franquicia, retirar del lugar todos los equipamientos que a él perteneciesen, y así fue.
Limpieza profunda en el cine
Si realizamos una consulta popular es altamente probable que comprobemos que buena parte de la sociedad no se encontraba a gusto con las condiciones edilicias ni con el equipamiento (pantalla, butacas, audio, etc.) del lugar pero ante la ausencia hasta eso se extraña, será que una vez más es cierto eso de que se valora lo que se pierde...
¿Quién no entró a esta sala?
Mediamza.com se acercó al lugar, a la segunda cuadra de la Avenida San Martín, donde las puertas se encontraban cerradas y, según informó la quiosquera que se encontraba en ese momento, "el viernes se cerró la orden judicial, el Señor Pardo que es quien tenía la concesión terminó de retirar las butacas de la franquicia de Altos del Sol. Por otro lado está el dueño del lugar quien emitirá un comunicado oficial cuando se dé por finalizada toda la cuestión judicial, su intención es aclarar la situación ya que se están diciendo cosas que no son."
Las películas que pasaron...
Una vez más, y si esto sirve de algo, hacemos uso de este espacio para emitir el reclamo de gran parte de la sociedad sanrafaelina que tienen hijos que de no remediarse la situación pronto, se habrán quedado sin ver estrenos cinematográficos en sus días de infancia. Habrán parejas, las más nuevitas, que no sabrán lo que es "chapar" en el cine, mujeres que no sentirán el tímido brazo del caballero cruzándoles por los hombros, (que alguien lo desmienta si no es así), amigos que no tendrán alternativa en el día que reinan las pocas ganas de salir a bailar, turistas que seguirán decepcionándose por vacacionar en un lugar donde no pueden cumplir su rutina semanal y así podríamos continuar ejemplificando hasta el hartazgo.
El pueblo necesita saber qué pasa... solo esperamos que alguien diga o haga algo pronto.