Una antigua finca, rústica y chic

Recuperada con mucho estilo y exquisito gusto por sus propietarios -un anticuario y un galerista- esta finca del siglo XVIII, esconde singulares "tesoros". Situada en la provincia de Gerona, España-, su interior luce originales y valiosos muebles, piezas hechas a medida, pinturas y esculturas de diferentes tamaños y materiales –entre otras obras de arte-, y objetos únicos como lámparas, jarrones y espejos.

Situada en el Bajo Ampurdán -comarca catalana de la provincia de Gerona, España-, esta finca del siglo XVIII, fue recuperada con mucho estilo y exquisito gusto por sus propietarios -un anticuario y un galerista. Ambos fueron escrupulosos en respetar la originalidad y el espíritu de esta finca centenaria al inventarse un cóctel exquisito de arte, antigüedades y el mejor diseño del siglo XX. Allí viven rodeados de sus piezas-fetiche.

Piezas elegidas

El interior luce escogidas piezas: sillas originales, cuadro y estantería. Obra múltiple con 16 fotos; pareja de sillones franceses del s. XIX. El sofá está hecho a medida.

Deslumbrante

Una lámpara italiana del siglo XVIII ilumina las piezas del hall de entrada: dos sillas, la original mesita de tres patas, un jarrón alemán de los años 30 y la obra colgada en la pared.

























Entrada

La sinuosa silla S de Tom Dixon sigue la curva de la escultura, en la entrada. Obras dan color a las paredes pintadas con cal y pigmentos naturales.



























Cocina

El mobiliario convive en la cocina con obras de arte, un aparador francés del s. XIX, silla sueca del s. XVIII y sillas plegables.




























Rústico chic

Una lámpara francesa del siglo XVIII, y una camarera de hierro troquelado, que exhibe un juego de geometría francés de los años 40, protagonizan una de las esquinas del comedor.























Zona privada

En el baño, sobre un banquito, un pato disecado que los propietarios encontraron en una tienda. El espejo también es protagonista.





























Dormitorio principal

Cabecero de madera Carlos IV sobre la cama vestida con un suzani antiguo (tela tribal decorativa orioginaria de los países de Asia Central), un armario francés del ejército de paracaidistas, silla, puf y obra pictórica.




















Comedor

En la zona de comedor, obra de gran formato; junto a ella, mesa y sillas. Armario y bancos suecos del XVIII. Escultura esférica y mesitas.


Terraza

En la terraza, un banco francés del s. XIX; butacas de madera francesas años 50; escultura de bambú; un baúl sueco del s. XVIII; una vieja hamaca de hierro militar y puffs de colores.

























Porche

La estructura de hierro del porche procede de la fundición de Gustave Eiffel en París. Mesa y sillas haciendo juego de jardín francesas del s. XIX y mantel.



























Dormitorio

En el dormitorio doble, camas vestidas con linos antiguos y obra de gran formato.