Gobierno - Cámara de Comercio de San Rafael, ¿hay distanciamiento?

Después de la reunión Boudou-Pérez-Radicales, la relación del Gobierno con la Cámara de Comercio de San Rafael, está en crisis.

Todo empezó de casualidad. Boudou ya se iba, es más estaba saludando al personal de la casa de huéspedes de la Bodega Pulenta Estate que lo había alojado.

Por otro lado los periodistas le preguntaban a Pérez porque no se había hecho la reunión con los radicales y Pérez metió la pata, pero feo.
 
Pérez dijo  que los  radicales  ya se habían ido. Los periodistas, alertados por esta cuestión y viendo a Vaquie y Cornejo que estaban cerca, les dijeron que el Gobernador los daba por "idos" y ni lerdo ni perezoso Vaquie, a quien algún amigo le queda en Pulenta Estate se fue metiendo como si  fuera su casa hasta quedar cara a cara con Boudou.

Apurados, los paquistas fueron a buscar a Pérez, para que por lo menos no se perdiera la  reunión a la que llegó presuroso.

Hablaron de amigos, parientes, colegas, vinos pero el problema  fue cuando llegaron al tema de la Promoción Industrial y nuestro Gobernador habría dicho textualmente "los dos que te quieren ver de la Cámara de Comercio de San Rafael tienen sus propios intereses, uno  quiere ser presidente de la Cámara, en clara alusión a Hugo Bianchi y el otro quería ser presidente de la Coviar y no pudo, en clara alusión a Asens"

Es más, en privado ,el Gobernador considera a estos dirigentes de la Cámara como operadores políticos del los vestigios del jaquismo. Dos razones parece tener: una su propio conocimiento del respaldo público que él mismo recibió durante la campaña y la segunda su realidad de hoy de víctima permanente, de chicanas y ataques varios del Jaquismo con base en Lujan.

La paranoia del Gobernador no le deja ver que mas allá de lo que piense personalmente de los dirigentes empresarios y mas allá de las simpatías políticas de éstos, ambos no han hecho otra cosa que ponerse a la cabeza de una añeja asignatura pendiente de Mendoza  y especialmente del Sur Provincial. No habría audiencia de conciliación si no fuera por el amparo de la Cámara de Comercio.

Eso es lo que Vaquie y Cornejo trataron de hacerle entender a Boudou y Pérez el sábado a la tarde.


Igualmente la  tarea de los radicales fue más allá. Trataron  de convencer a Boudou de que la Cámara de Comercio no  está sola en este reclamo ante la corte y cuatro provincias, y que resulta imprescindible bajar al papel  cualquier acuerdo que la  nación, Mendoza, y las provincias promocionadas estén dispuestas a firmar.

De paso aprovecharon para pasarle factura por la última "perlita" de Jaque antes de irse a las tierras de Juan Valdéz que fue nada más y nada menos que el renunciamiento al reclamo de la Provincia.

Por lo  menos el idilio se rompió, el amor se acabo, la confianza se quebró, lejos quedaron las imágenes del Almuerzo de las  Fuerzas Vivas de un Asens aferrado a Paco Pérez,  y lejos, muy lejos de Iglesias, demostrando, por lo menos olfato electoral.

Ahora la historia es otra, las industrias siguen trabajando en desventaja y nosotros, la sociedad sanrafaelina toda y el Sur Mendocino en general necesitamos dirigentes y gobernantes que nos  gobiernen. Pero en serio.