El Presidente que no dejó de ser ciudadano

Los jóvenes radicales de San Rafael han expresado su pensamiento, al evocarse el tercer aniversario del fallecimiento de quien fuera Presidente desde 1983 a 1989, Doctor Raúl Alfonsín, y lo comparten en esta carta de lectores.

Raúl Alfonsin, presidente argentino 1982- 1989
Raúl Alfonsin, presidente argentino 1982- 1989

Cuando recordamos a un dirigente político podemos hacerlo al menos, de dos maneras. Una, desde su trayectoria, iniciativas, aciertos y errores políticos. Otra, desde los valores e ideas que sustentaban aquellas iniciativas, desde la conducta del hombre público.

En el caso de Raúl Alfonsín se da una situación atípica. El político, tanto como el hombre expresan una conducta coherente. El político y el hombre no se separaron en más de 50 años de exposición pública.

Decir que Raúl Alfonsín se opuso a la locura de ir a la guerra de Malvinas exponiendo a miles de jóvenes, que desde la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos defendió presos políticos de la dictadura, que fue el primer presidente en el mundo en propiciar el juzgamiento de dictadores ante la justicia ordinaria, que confrontó con el Fondo Monetario Internacional por los condicionamientos al Estado argentino, o que sentó las bases de la integración regional sudamericana; forma parte de un legado político, que algunos compartirán y otros cuestionarán, pero que ciertamente..expresa coherencia.

Alfonsín avanzó con todas esas iniciativas defendiendo y expresando los mismos valores desde el inicio de su vida pública hasta su muerte. Ese es su legado. He ahí la diferencia de Alfonsín con el común de la clase política argentina. Fue un político que hizo de la política..un instrumento de transformación, un medio para alcanzar fines comunitarios, no un vehículo para acceder a beneficios particulares.

Fue un dirigente que lideró y  bregó por sus ideas aún cuando eso era costoso, cuando el rédito político estaba lejos de esas ideas. De hecho, Alfonsín perdió más elecciones de las que ganó. No hizo lugar a la especulación y habló de futuro cuando la ganancia política estaba en hablar del pasado.

Siempre es un buen momento para recordar a los hombres buenos. Pero hoy, cuando el país empieza a ver desacelerarse el período de crecimiento más largo en decenas de años y en que empiezan a evidenciarse diferencias entre el relato oficial y la realidad social parece una oportunidad ideal para hacerlo.

Aún en momentos de extremas dificultades económicas mantuvo su decisión de transformar realidades penosas. Apostó a la educación, el desarrollo equilibrado y el Estado presente. Lo hizo desde la honestidad, la transparencia y el diálogo.

Hace casi 30 años llegaba a la presidencia, y lo hacía condicionado por un pacto sindical- militar que se sentía más cómodo con las urnas guardadas. Hoy gozamos del período más largo de democracia ininterrumpida; que podamos hablar, reunirnos, disentir y participar sin que nadie nos persiga por ello, se lo debemos a todo el pueblo argentino que sostuvo la democracia  y a él, que con su audacia y decisión preservó a ese pueblo.

Es bueno detenernos hoy un minuto y recordar a un hombre que se hizo radical, sin dejar de ser argentino, que fue presidente sin dejar de ser ciudadano y que fue líder de masas sin dejar de militar por transformar y construir una sociedad más justa, democrática, tolerante y desarrollada.



     Dr. Iván Trollano
    Presidente Juventud Radical San Rafael