Dieta "detox" para arrancar la rutina con todo

¿Las vacaciones te pasaron factura? Si sólo se trata de dos o tres kilos, volverás a tu peso, desintoxicarás tu organismo y comerás mejor con los buenos consejos nutricionales que te proponemos. Tu estómago y tu organismo necesitan recuperar sus horarios y su rutina alimenticia. Así que si no la tenías, empezá el año regulando tus horas para comer y, si es posible, para dormir.

1. Vuelta a la calma

Tu estómago y tu organismo necesitan recuperar sus horarios y su rutina alimenticia. Así que si no la tenías, empezá el año regulando tus horas de comer y, si es posible, de sueño (dormir poco aumenta la sensación de hambre). Ahora que volverás a levantarte temprano, desayuná bien para empezar el día con los nutrientes que tu organismo necesita y no acumular un exceso de hambre durante la mañana. Comé fruta entre horas y cená temprano para compensar las digestiones pesadas que ha tenido que soportar tu estómago.

Buenos hábitos. Sentate a comer y masticá despacio los alimentos, harás mejor la digestión e ingerirás menos calorías.

2. No pasés hambre

Esta es la clave para evitar los atracones y para que tu metabolismo siempre funcione en ‘modo gasto’ en lugar de en ‘modo ahorro’, lo que ocurre cuando te saltás comidas o hacés dietas restrictivas. Aliate con tu hambre y no pasés más de tres o cuatro horas sin comer algo, igual que bebés cuando tenés sed. ¿La clave? Comer siempre alimentos sanos y saciantes (fruta, frutos secos naturales, atún al natural, yogur descremado o fiambre bajo en grasa…), nunca azúcares de digestión rápida (pan, facturas, golosinas, dulces, etc.).

Gesto detox. Comiendo más veces pero menos cantidad evitarás que tu hígado (el órgano depurativo más importante) trabaje en exceso.

3. Menús detox

Después de haber abusado tanto de las cantidades de comida como de los alimentos demasiado grasos y pesados, de las salsas, los dulces y el alcohol, tu estómago, tu hígado, tu piel y todo tu organismo necesitan una limpieza.

Compensá. Ahora tus menús deben consistir en caldos light, frutas y verduras frescas, cereales integrales, poca carne y más pescado. Todos estos alimentos deben comerse frescos, hervidos, a la plancha o al horno, tenés que descansar de los fritos y los rebozados. Para comenzar el día te recomendamos un desayuno a base de copos de avena, leche de soja y fruta fresca. Comenzar la comida principal y la cena con un caldo vegetal, te ayudará a ingerir más líquidos y a limpiarte.

4. Alimentos detox

Para ayudar a tu organismo a depurarse y no añadir calorías extra, llená tu heladera de frutas y verduras frescas, los alimentos detox por excelencia debido a su alto contenido en agua, vitaminas y minerales y su escaso aporte calórico. Entre horas, comé duraznos, cítricos, melón, frutas de efecto detox perfectas para quitarte el hambre y ayudar a tu estómago a hacer mejor las digestiones. Entre las verduras, el alcaucil, el pepino, las endivias, el apio, los espárragos, el hinojo o la lechuga son perfectas para limpiarte desde adentro.

Comprá bio. Si querés eliminar calorías, colesterol, azúcares y sustancias poco saludables para tu organismo, intentá cambiar los alimentos refinados por biológicos, de mayor valor nutricional y libres de ingredientes artificiales.

5. Lácteos descremados o vegetales

Si cada día tomás leche, yogures y quesos, y además son enteros, bajarás de peso en pocos días sólo con pasarte a las versiones descremadas o vegetales. Los lácteos enteros aportan demasiadas grasas y calorías, además de sobrecargar en exceso tu hígado. Si te acostumbrás a tomarlos vegetales, de soja o avena, notarás el cambio en la balanza y en tu salud.

¿Y el calcio? En dietéticas podés encontrar leches vegetales enriquecidas en calcio, pero hay muchos otros alimentos que te lo proporcionarán, como los frutos secos, el pescado o el sésamo. Buscá leches vegetales realmente naturales, sin azúcar añadido.

6. Más agua, menos kilos

Beber abundantes líquidos es el pilar de cualquier plan detox y la clave para combatir la retención de líquidos, reducir volumen y bajar de peso. Bebiendo más agua, tomando más frutas y verduras, jugos naturales, sopas, caldos e infusiones ayudarás a tus riñones a eliminar toxinas, algo que también se reflejará en tu piel.

El truco. Beber un par de vasos de agua antes de las comidas te hará sentirte más saciada y comer menos. Si después continuás con una sopa, perderás aún más peso. Imprescindible. Llevar una botellita de agua siempre con vos, sobre todo en el trabajo, lo que te hará levantarte más para ir al baño y menos para visitar el kiosco.

7. Infusiones que te ayudarán

Además de hacerte beber más líquidos, el poder depurativo de ciertas hierbas te ayudará a eliminar volumen, limpiar tu organismo y perder peso. El té verde es una de ellas, imprescindible también por sus grandes propiedades antioxidantes. El diente de león (que también podés tomar en gotas), la cola de caballo, el boldo, el anís o el hinojo son otras infusiones perfectas para tomar entre horas.

Sin azúcar. Si podés, tomalas al natural o endulzalas con miel o edulcorante.

8. Fuera el azúcar

Si querés desintoxicar tu organismo, tener un índice glucémico estable y bajar de peso sin tener que hacer dieta, sacá el azúcar blanco de tu vida. Es un producto químico sin ningún valor nutricional, sólo aporta calorías. Si sos de las que le echa uno o dos sobrecitos de azúcar en el café, sustituyéndolos por sacarina perderás peso como por arte de magia. También podés sustituirlos por productos más naturales y nutritivos, como la fructosa, el azúcar moreno natural o la miel no refinada.

Azúcar encubierto. ¿Sabías que el pan de molde, la mayoría de embutidos, las sopas, caldos y jugos envasados, el salmón ahumado, las verduras de lata y otra gran lista de alimentos llevan azúcar añadido? Cuanto más leas las etiquetas, más kilos perderás.

9. Hidratos de digestión lenta

Otro gesto imprescindible si querés bajar peso es reducir la cantidad de carbohidratos que tomás (no eliminarlos totalmente) y, sobre todo, elegir los de índice glucémico lento.

Legumbres. Son uno de los hidratos más saludables y bajos en calorías si los cocinás sin grasa o los comés en ensalada.

Integrales. Si comés la pasta, el arroz, el pan y los cereales integrales, ya estarás tomando carbohidratos de digestión más lenta.

Dulces. Son los hidratos de carbono de digestión rápida por excelencia y de los que tenés que olvidarte: pan, galletas, cereales refinados o chocolate (a no ser que sea negro). En algunos lugares los podés encontrar elaborados con ingredientes más sanos y livianos, pero tampoco debés abusar de ellos.

10. ¿Más de tres kilos?

Entonces olvidate de adelgazar por tu cuenta o de seguir una dieta de un libro o de una web por muy de moda que esté. Estarás poniendo en peligro tu salud y aumentando el riesgo de sufrir el temido efecto rebote. Para que la dieta sea efectiva y segura debés acudir a un endocrino o un nutricionista. ¿Bloqueos? Si llevás toda la vida a dieta y no conseguís adelgazar, tal vez el principal problema sea emocional, así que antes de ponerte a dieta deberías visitar a un psicólogo. No te apurés. En unas pocas semanas no se puede perder el peso que se ha ganado durante años. Para adelgazar y no volver a engordar hay que ser paciente: ponerte una meta a mediano plazo te ayudará a no abandonar la dieta y a conseguir resultados más duraderos.