El disco número 35 de Bob Dylan tenía fecha de salida para el 11 de septiembre, pero desde hace un tiempo sabíamos que se iba a llamar Tempest y pudimos escuchar pedacitos aquí y allá. La mañana del 4 de Septiembre – una semana antes del lanzamiento-, el disco se leakeó en las redes y el mundo entero hablaba del cantautor. ¿A qué se debía tanta euforia? En corto: probablemente tengamos ante nosotros el mejor laburo de Dylan en los últimos 10 años.
Es bastante particular lo que nos pasa con Dylan. Al viejo Bob poco le queda de voz; sin embargo, sigue siendo un ‘cuenta cuentos’ que nos hipnotiza con su lírica y composición.
El primer tema, “Duquesne Whistle” ya es prueba de esto. De hecho, la voz no sólo no resta, sino que le agrega un tono nostálgico, anacrónico y sabio, de un tipo que desde hace 50 años es referente de otros referentes. De todas formas, nos parece que su voz actual se integra mejor a las baladas, como “Soon After Midnight” o “Long and Wasted Years”, donde el clima es mucho más importante que la ejecución en sí.
El disco toca temas puntuales (el hundimiento del Titanic en la canción que da nombre al disco o el asesinato de Lennon en “Roll On John” – tema que cierra el disco y es un favorito instantáneo-) así como temas existenciales recurrentes en Dylan, como su espiritualidad y la redención.
En su gran mayoría, el álbum se arma desde temas largos, composiciones complejas que combinan cosas de varios géneros. Es admirable la habilidad de Dylan a la hora mezclar estilos sin conexión (el blues más negro con el country más blanco), pero haciéndolo sin costuras a la vista, haciéndolos fluir naturalmente. Quizá no llegue a estar a la altura de Love And Theft (2001), la obra clásica del Dylan siglo XXI, pero tiene un aire más trascendente que Modern Times (2006).
Tempest es un disco ambicioso y muy bien logrado. No pasa muy seguido que una leyenda edite una obra de estudio de esta calidad, y sobre esa nota, va la cuota de misterio: The Tempest fue la última obra escrita por Shakespeare. Dylan, como todos sabemos, siempre fue un estudioso y admirador del dramaturgo. ¿Será esta su forma de decirnos que, a sus 71 años, este fue su canto de cisne?
Tempest
Duquesne Whistle
Soon After Midnight
Narrow Road
Long and Wasted Years
Pay in Blood
Scarlet Town
Early Roman Kings
Tin Angel
Tempest
Roll on John
Fuente : Vomb