Diego Rivero, en este contexto, es uno de los que encabezan la lista de los que podrían dejar el club a fin de año. El hombre que acaba de perder el puesto con el pibe Pol Fernández está apuntado por sus bajos rendimientos y además, en este último tiempo, se caracterizó por ser parte activa del clan riquelmista que tanto irrita a Falcioni. Christian Cellay lo sigue en esa lista negra: el ex Estudiantes exaspera a varios directivos, no convence al técnico y tampoco termina de acomodarse en esta segunda etapa en el club (había arribado a mediados de 2010 en el ciclo de Claudio Borghi). Como zaguero está detrás de Schiavi, Burdisso y Caruzzo y como lateral tampoco rinde. Por si fuera poco, les quita lugar a pibes con proyección como Leandro Marín, de 20 años. En Paraguay, en el amistoso frente a Cerro Porteño, eran varios dirigentes los que se preguntaban por qué jugó Cellay de titular...
El problema es la edad de algunos futbolistas y el poco valor de reventa. Por eso, en esta flamante gestión de Daniel Angelici se tomó la decisión de contratar jugadores jovenes. “El objetivo es que los que lleguen, salvo en el caso de los arqueros, no superen los 24 años”, explicó en su momento el prosecretario Marcelo London. Y en el mercado de pases la teoría se hizo eco en la práctica: Lautaro Acosta (24), Emiliano Albín (23), Lisandro Magallán (19) fueron los refuerzos y ninguno supera los 24. Antes, se había apostado por la experiencia de Somoza, Erviti y Silva, hombres muy valiosos para el equipo pero cuyo poder de transferencia asoma insuficiente para paliar la inversión realizada. Además, si continuara la postura de la contratación de futbolistas con mucho rodaje, se taparía a los pibes y eso es algo en lo que Angelici no quiere fallar. Para el final de su mandato pretende que más de la mitad del equipo esté conformado por canteranos. El ojo está puesto en el semillero y en los valores que pueda entregar. La presencia como titulares ante Estudiantes de Pol Fernández, Sánchez Miño y quizá Colazo y Paredes, por caso, es una primera aproximación.
Falta el último tramo del campeonato, pero se ve que ya hay una decisión tomada en las oficinas: no más veteranos y algunos pa’afuera...
Boca, ¿Empieza el éxodo?
Rivero no pega una: perdió el puesto y encabeza la lista de los que podrían irse. Quieren un plantel más joven...Hay jugadores que no pueden jugar más”, dicen.