Mañana complicada en la ciudad

Ni qué hablar del calor, sofocante, que no deja descansar, con mínimas altísimas, casi 22 grados y las máximas rondando los 40. A la certidumbre pegajosa hay que sumar las colas, largas colas para…nada menos que pagar!

Banco de la Nación, hora 11 de este miércoles
Banco de la Nación, hora 11 de este miércoles

Ni qué hablar del calor, sofocante, que no deja descansar, con mínimas altísimas, casi 22 grados y las máximas rondando los 40. A la certidumbre pegajosa hay que sumar las colas, largas colas para…nada menos que pagar!

Todo confabula contra la mejor intención ciudadana: cumplir con el pago de los impuestos y servicios. Pero también para cobrar. Esta mañana quizás alguien pensó que ya había pasado el tumulto de ayer, entonces llegó al Banco Nación...y, no; la fila para acceder a la atención personalizada de algún cajero,  desde el interior, salía por la puerta que da a Avellaneda y llegaba a metros de la Avenida Hipólito Irigoyen.

Intentamos hablar en forma telefónica con el gerente, atentamente nos informaron que estaba muy atareado, que si íbamos hasta allí accedería a una entrevista pero…debíamos esperar a que atendiera a diez personas que nos antecedían. Optamos por sólo mostrar.


En  la vereda de la primera cuadra de Avellaneda se mezclaban las filas de los cajeros automáticos con las de atención dentro del banco, hasta allí llegaba también, la de un servicio de cobranzas que opera a unos metros y poco más allá alternaban los mesones de vendedores ambulantes.

Pasamos por otros bancos y la afluencia de público y clientes no era tanta, no había demoras en la atención.  En descargo a la banca pública; es preciso contemplar la enorme cantidad de clientes y de servicios que presta. Quizás esté falto de personal o también tenga que ver con la eficacia.

Como si fuera poco, en otras opciones para realizar pagos, “el sistema se cayó” frase repetida y odiada en la misma proporción.

 

A todo esto hay que sumar un accidente de tránsito que se produjo en la intersección dela Hipólito Irigoyen y Comandante Salas, por lo que la policía interrumpió el paso de vehículos por la avenida.



Sólo hubo que agradecer a las nubes compasivas que hicieron un poco más tolerable la mañana.