Excesos veraniegos: trucos para mantener tu peso

Salís, brindás, cenás con amigos, picás entre horas... En verano, aunque parezca mentira, es difícil mantener la línea. Sin embargo, con los hábitos adecuados y las elecciones correctas, no te costará llegar sana y salva al final de la estación. Hidratarse, tener cuidado con el picoteo, hacer ejercicio, evitar el alcohol y las bebidas azucaradas, dormir bien, elegir los vegetales de estación... aquí, ¡todos los consejos!

Salidas, cenas con amigos, picar entre horas... En verano, mantener la línea puede convertirse en una práctica de riesgo. Sin embargo, con los hábitos adecuados y las elecciones correctas, no te costará llegar sana y salva al final de la estación.

Tomá al menos un litro y medio de agua al día. Aprovechá que el verano incita a hidratarse bien y adoptá este saludable hábito. Tu piel y tu cuerpo te lo agradecerán.

¡Cuidado con el picoteo! Tener más tiempo libre en verano no ayuda a evitar esta práctica, pero hay que hacer un esfuerzo. Se te hará más llevadero si reequilibrás adecuadamente tus comidas: tomá un desayuno consistente que te sacie y hacé cinco comidas al día. Así no necesitarás picar entre horas. Si aun así no podés evitarlo, elegí alimentos saludables: tomates cherry, bastoncitos de verdura, fruta...


Hacé ejercicio: Ahora no tenés excusa, aprovechá el buen tiempo para hacer ejercicio al aire libre. Caminar, nadar, andar en bicicleta... hay mil modalidades. Elegí tu preferida y ¡movete!

Cambiá tu elección cuando salgas a tomar algo: El alcohol y las bebidas azucaradas aportan una gran cantidad de calorías vacías, ya que no alimentan. Un vasito de vino contiene 70 kcal, una lata de gaseosa, 140 kcal y un trago con alcohol, 175 kcal. Cuando vayas a tomar algo, sustituí las gaseosas por jugos. Si lo tuyo es la cerveza, optá por una sin alcohol.


Elegí ensaladas: En verano, no hay plato más refrescante y saludable. Para no cansarte, apelá a la  imaginación y combiná ingredientes diversos. Pero cuidado con las que resultan demasiado calóricas (con salsas, etc...).

Elegí bien tu helado: No todos los helados tienen el mismo aporte calórico. Si tenés ganas de tomar uno, mejor optá por los de agua: los que contienen crema sobrepasan en calorías.

Dormí bien: Está probado que un déficit de sueño modifica las secreciones hormonales y favorece la reserva de grasas y el aumento de peso. Sin olvidarnos de que tras una buena noche, nos encontramos más descansadas y ¡con mejor aspecto!

 

Comé frutas de estación: Melón, sandía... Prepará una rica ensalada de frutas y sustituíla por otras alternativas más calóricas y menos sanas como helados y golosinas.

Elegí picadas saludables: Tené cuidado con sobrepasarte cuando vayas al un bar: intentá evitar los fritos y elegí otros aperitivos más saludables como frutos secos, quesos, aceitunas...