Valentina Gonzalez Wohlers nació en México y vive en Londres. Es diseñadora de productos e interiores. The Prickly Pair Chairs (sillas de troncos espinosos) es un proyecto de mobiliario nacido de la experiencia creativa de la diseñadora mexicana en Europa.
Las sillas yuxtaponen valores estéticos mexicanos y europeos, incorporando elementos de diseño formal y peculiaridades de ambos para crear un blend cultural. Son frívolas y humorísticas pero al mismo tiempo estimulan la reflexión y la aceptación. Formas, materiales, colores, texturas y acabados chocan en irreverente y traviesa armonía; estas sillas son una declaración contra los prejuicios e ideas preconcebidas.
La clásica silla oval francesa se originó en el período rococó durante el reinado de Luis XV y desde entonces fue adoptada en toda Europa central. Aunque ahora completamente familiar, su forma fue radical en su momento -consideradas excesivamente decoradas y sin sentido que prescindía de estilos rectilíneos en favor de poco serias formas asimétricas-. La ornamentación naturalista y exuberante del rococó mezcla las formas de todo tipo, naturales y artificiales, desde motivos vegetales hasta representaciones de lo grotesco.
El cactus nopal simboliza la herencia mexicana y el orgullo nacional. Según la leyenda, los dioses dijeron a los aztecas que construyeran Tenochtitlán (hoy Ciudad de México) en el lugar en el que vieron a un águila posada sobre un nopal, devorando una serpiente. Al día de hoy, la imagen se encuentra en el Escudo Nacional.
Mientras los spaghetti westerns de Sergio Leone inmediatamente pueden transmitir "mexicanidad" para el público europeo (a pesar de que fueron filmadas en España e Italia), es la visión de cactus y nopales la que le da sentido a la vida cotidiana de México y da forma a los símbolos más queridos de la cultura del país.
La mezcla de estos dos elementos iconográficos se logró en este 'juego' de sillas. ‘Prickly Pair Chairs’ considera los aspectos de la silla original, pero concluye en una forma nueva, híbrida, que sintetiza "lo mejor de ambos mundos", que evoca la nostalgia de lo que quedó atrás, y ayuda a facilitar un sentido de pertenencia en un nuevo entorno mediante la fusión de dos poderosos símbolos culturales.