Pasión por el estampado
El salón está empapelado con un diseño de Osborne & Little. Encima, obras de Allen Jones.
El triunfo del color
Los tonos llamativos y las mezclas inauditas de estilos marcan la decoración. En la pared, una pintura. En primer plano, unas originales piezas de los años 50: mesa y las sillas.
Mestizaje de estilos
En esta zona del cálido salón la sencillez de la mayoría de los muebles contrasta con la personalísima chaise-longue tapizada en tono amatista.
Galería de arte
Sobre la pared, revestida con un papel de Osborne & Little, una colección de obras del artista pop británico Allen Jones. Debajo, una mesa de madera de arce.
De época
En el comedor, el estilo clásico, con mobiliario de diferentes décadas, se matiza con el vibrante color de las sillas.
Espacio abierto
La cocina desprende un mix de estilo rústico con toques modernos e industriales: las banquetas.
Zona de descanso
Los divertidos almohadones destacan sobre la tapicería neutra del sofá. En la pared, el protagonista indiscutible es el original espejo de porcelana.
Detalles coquetos
La pasión por el coleccionismo que declaran Peter y Felicity les lleva a atesorar piezas como el tocador de madera policromada. Para vestir la ventana optaron por unas cortinas confeccionadas con una tela estampada con grandes flores.
Texturas cálidas
El terciopelo verde fue el material elegido para revestir el cabecero y alguno de los numerosos almohadones, como el que reposa sobre la chaise-longue tapizada con una tela a rayas en pistacho y frambuesa. Sobre el cabecero, grabados de ovejas firmados por Henry Moore.
Un spa en la jungla
El cuarto de baño, pensado para disfrutar y relajarse, se equipó con una gran bañera encastrada casi al ras de suelo.
Los anfitriones
Peter y Felicity Osborne junto a diferentes obras: cabeza de bronce de Elizabeth Frink, pintura de Allen Jones, jarrones de William de Morgan, y perro de Justine Smith.