Elegancia y pureza
La elegancia y pureza del blanco definen esta habitación. La cama tiene base y cabecero realizados en una sola pieza de poliuretano y patas de metal cromado.
En la onda
La base con relieve imprime glamour a la cama.
Cabecero XL
Con una longitud de 3,3 m, este modelo se caracteriza por su interesante combinación de lacado con brillo y tapizado con tela, que aporta un plus de frescura y naturalidad al dormitorio. Se complementa con la estructura volada de cama, que proporciona una gran ligereza, y los estantes y mesitas. El colchón es de 160 cm.
Estilo navy
El francés Jean Paul Gaultier plasmó su particular sello marinero en esta cama, que se destaca por su singular cabecero-biombo con ruedas. Tiene unas medidas de 3,85 x 1,47 m y estructura de aluminio anodizado tapizada con tela.
Mix style
En este ecléctico ambiente se han fusionado diferentes formas y colores. La cama está realizada en laca blanco mate y con un original cabecero asimétrico.
Cálido glamour
Los complementos de piel definen este espacio de ricos acabados. Con un cabecero de 91 cm de alto desenfundable y un ancho que va de 170 a 210 cm, está disponible en dos versiones: con 2 patas y 2 ruedas o con 4 patas. Éstas, además, se encuentran en distintos acabados: acero cromado, barnizado niquelado, roble, wengué...
Dormir en las nubes
Esta cama es protagonista de una atmósfera ultra contemporánea marcada por el blanco absoluto. De suaves líneas curvas, puede ir revestida en tela o cuero e incluir un contenedor inferior. Se coordina con las mesitas, lacadas en blanco y con base de metal cromado.
Ergonómica
El cabecero reclinable es la seña de identidad de la cama Night & Day, de Patricia Urquiola. Se puede elegir en tela o cuero, con los pies metálicos en negro. En 160 x 200 cm.
Pureza total
El blanco inunda este espacio, cuya estrella es la cama Wing. Con un majestuoso cabecero de capitoné.
Abierto a la luz
Este dormitorio derrocha exquisitez gracias a la cama tapizada, de 175 x 210, al. 95 cm.
Inspiración retro
El estilo fifties en su vertiente más formal marca este ambiente en el que predominan los tonos tostados. La protagonista es la cama. Su base es de madera maciza de fresno natural, teñido wengué o ébano, y su cabecero, con una altura de 138 cm, va tapizado.
Sello masculino
La cama potencia la elegancia de este dormitorio. Está realizada como un sofá, en tela o cuero, y es desenfundable.
Urbano y contemporáneo
El mix de rojo, morado y gris sube la temperatura de este dormitorio, que tiene como centro de atención la cama con cabecero en tela o piel y patas de aluminio en "L".
Puzzle de color
La cama Kiss Me tiene un curioso cabecero que permite combinar rectángulos de diferentes tamaños, tonos y materiales, como cuero, terciopelo...
La cuadratura del círculo
Esta original cama es redonda. Su base se mantiene suspendida gracias a una sólida estructura de hierro que va anclada a la pared y que permite regular la altura. También disponible en versión rectangular.
Muy femenino
Ikea firma este espacio, presidido por la cama con dosel. Mide 168 x 210, al. 210 cm.