La Argentina se ha dado, por fin, un sistema político que si no es perfecto se le parece mucho: un país sin opositores. Sin opositores que realmente se opongan, digo. Un país con mucho gobierno y ningún contrera. ¿No se les hace agua la boca?
La columna completa en La Nación
El sueño dorado: un país sin opositores
Carlos Raymundo Roberts en su columna de los sábados en La Nación entrega una particular visión de la política tras las elecciones que confirmaron a Cristina como presidenta de los argentinos con un amplia mayoría. Un gobierno sin opositores. Imperdible.