De Carlotto a Magnetto en la Casa Rosada

"Resulta insólito que un país tenga que subrayarse este hecho, cuando debería ser lo normal. Pero no lo ha sido en los últimos años, teñido de un solo color".

Foto: www.casarosada.gob.ar
Foto: www.casarosada.gob.ar

 La Casa Rosada volvió a tener actividad y a recibir a los más diversos sectores de la vida diaria del país. Las imágenes del miércoles son elocuentes pero no sólo deben quedar en una foto, sino que está viva la posibilidad de represente una puerta siempre abierta a un diálogo que sea fructífero. Pasaron los gobernadores del peronismo, que llevaron sus quejas por los beneficios que el presidente Mauricio Macri le otorgó por decreto a la Ciudad que acaba de dejar de gobernar, Buenos Aires y el gobierno -con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio como interlocutor- aceptó haber cometido un error.

La misma Casa Rosada en un mismo día fue lugar de otras visitas emblemáticas. Los empresarios de la AEA, con Héctor Magnetto entre sus miembros y la líder de las Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, fueron recibidos en sendas reuniones por miembros del Gabinete de Macri.

No hay prejuicios: unos fueron a apoyar y las otras a criticar. Ambos tuvieron lugar. No hubo espacio para aplaudidores ni tampoco discurso privado ni público del Presidente y mucho menos, cadena nacional y rimbombantes anuncios: es el ejercicio cotidiano del poder, con sus aciertos y errores, pero abierto a todos los sectores.

Resulta insólito que un país tenga que subrayarse este hecho, cuando debería ser lo normal. Pero no lo ha sido en los últimos años, teñido de un solo color, marcado por el tañido de una sola campaña y cooptado por la militancia de una fracción de un solo partido.

Son los gobernadores peronistas quienes lo destacan ahora de un gobierno que no es afín, pero que tampoco se planta como enemigo de nadie: es lo que es y lo votó la sociedad. Esto da cuenta de que No hay retorno al pasado reciente y que si Macri llegara a fracasar, lo que espera "del otro lado", se trate de la oposición "pejotista" o del "nuevo peronismo" que postula Sergio Massa, será con los valores de la pluralidad y el dialogo recuperados.

Los resultados de esto no pueden verse demorados: hay que dar respuestas a la demanda de cambio sin caos y a un país en donde la marca de la época no sea los despidos, pero tampoco el Estado como refugio de rufianes: un país en pleno funcionamiento