Alrededor de las 18, en la intersección de calle Chile y Avenida Rodoldo Iselin, protagonizaron un "encontronazo". Y resultaron lastimados los vehículos, no sus conductores.
Nuevamente, la reflexión y la sugerencia. Detrás de un volante, el primero que debe sentarse es el respeto hacia el otro, que también es conductor, que también circula, que también tiene casi idénticos problemas que los que llevamos en nuestro pensamiento. Pero el volante requiere de prudencia, de solidaridad y de conocimiento de las leyes que nos asisten a la hora de darle contacto a un vehículo