Casi una semana ha transcurrido, desde que el sábado, en horas de la tarde el Zonda hizo descender los termómetros. Los informes meteorológicos anunciaban probabilidades de nevadas en las zonas cordilleranas, con algo de precipitaciones de agua en el secano. Pero eso no ocurrió hasta ayer, en horas de la tarde, cuando los informes nos indicaban que nevaba copiosamente en el sur provincial, concretamente Malargüe y el centro turístico Valle de las Leñas.
Aqui, en nuestra ciudad, las precipitaciones se hicieron esperar aún más. Y cuando llegaron, sobre la madrugada, fueron un variopinto. En sectores, nevaba. En otros, lloviznaba. Sobre algunos distritos, al oeste, parecia que el mante blanco iba a adueñarse nuevamente del paisaje. En tanto, hacia el este, la lluvia era una cortina densa, helada
En esa amalgama de precipitaciones amaneció San Rafael. Con temperaturas que bajaron la sensación térmica a 2 grados negativos y cuya evolución sólo ha permitido que el cielo intentara despejarse, sin demasiada voluntad ni firmeza en esa decisión.
Los informes del Servicio Meteorológico Nacional, con asiento en el Aeródromo de Las Paredes dicen que un poco más allá de esta medianoche se mantendrá frío y nublado, con posibilidades de nevadas. Alrededor del amanecer, es probable un cambio en el frente que hoy se mantiene, lo que señalaría un aumento de las temperaturas máximas, que mañana podrían llegar a los 17 grados centrígrados, mientras que la mínima estaría en apenas 2 grados positivos.
Un señor Invierno que no se decide a marcharse. Que nos desconcierta con su volubilidad. Y que, pícaramente, nos está diciendo que hasta el 21 de setiembre, el "dueño del almanaque" es él.