El auge del vintage

La interiorista mendocina Laura Lacroix, nos introduce en las particularidades de uno de los estilos decorativos más en boga del momento, el vintage. Descubrí en esta nota algunos consejos sobre cómo aplicarlo en diferentes espacios y cuáles son las características principales que lo distinguen de otros estilos similares como el antiguo o retro.

 

Por D.I - Laura Lacroix

El mundo del diseño continuamente se inventa y se reinventa, se crean estilos, combinaciones, se recicla, se experimentan materiales nuevos… en definitiva, se está creando permanentemente. De este modo surgen tendencias como el vintage, un estilo definido por las reminiscencias de otras épocas.

Una de sus particularidades es la utilización de elementos ya usados, lo nuevo “no cuenta”. Mobiliario, géneros, aplicaciones, todo sirve, sólo se debe renovar o añadir algún accesorio o elemento más actual. El secreto está en hacerlo revivir de manera original y única.

La ventaja es su flexibilidad, la destreza imaginaria que podemos volcar en éste estilo. Cualquiera lo puede practicar aunque no es apto para personas cerradas o estructuradas, está dirigido a aquellos que les interesa desarrollar su creatividad y jugar con la imaginación.

Pongamos por ejemplo un ambiente en el que encontramos un juego de Luises XV o XVI. Para crear un ambiente vintage podríamos tapizarlos con géneros de estampados actuales, panas lavadas, motivos con diseño, pieles sintéticas o naturales. La idea es luego combinarlos con alguna mesa baja muy contemporánea en vidrio o acrílico. En esa composición se puede agregar una lámpara de última tendencia con una pantalla de los años 60’’.

Otro ejemplo es ambientar una oficina con un antiguo escritorio o “Bureau” con sillones y artefactos de iluminación  actuales. Lo esencial es lograr un espacio de mezcla pero con glamour.

No debe confundirse vintage con antiguo o retro


Para ubicarnos en el tiempo, se considera “antiguo” cuando es anterior al 1900 o sea que el mobiliario u objeto no tiene más de 100 años, aunque con la rapidez que parecen pasar los años ese margen ha bajado a 50 años.

Si es posterior a 1920 se considera vintage y abarcaría hasta los 80’’ aproximadamente. Es común que se lo confunda con el término retro, pero este último abarca sólo los periodos de los 60’’ y los 70’’.

Si hablamos de colores, predominan los tonos fuertes del naranja, los turquesas y los púrpuras.

Un buen consejo, nada mejor que recuperar los muebles “de la abuela” pues le dará un toque muy personal a tu casa. La clave está en buscar el mayor contraste dentro de una ambientación.