Con esta denominación designamos modos de construir jardines y técnicas para mantenerlos de una manera racional y respetuosa con el entorno. Este tipo de jardinería intenta ahorrar agua, productos fitosanitarios y abonos; fomenta hábitos y actitudes que contribuyen a la conservación y protección del medioambiente y de la salud.
Criterios básicos sobre diseño, riego y abonado de la Jardinería Ecológica
Diseño del jardín
Utiliza preferentemente plantas autóctonas. Hay centenares para elegir con diferentes formas, texturas, portes, colores, clima y suelo. La ventaja del uso de especies autóctonas es que requieren menos mantenimiento puesto que son más resistentes a la falta de agua, a los suelos, a las plagas, a las enfermedades, etc.…
Agrupa las especies en el jardín según sus necesidades de agua: Una zona seca donde estén juntas las especies autóctonas y xerófitas. Una zona de riego medio donde se agrupan plantas con necesidades medias de agua por último una zona húmeda para las que precisen riego regular.
Para ahorrar agua protegé del sol con sombra: árboles o una pérgola con trepadoras.
Protegé del viento, ya que es otro secante para las plantas. Setos, masas de árboles, vallas, lámina de brezo, cañizos, etc.…
No plantes demasiado apretado, dales espacio a las plantas para que se desarrollen bien de acuerdo a su tamaño. Crea grupos y macizos similares a los que la Naturaleza forma en el campo. Los grupos tupidos de plantas crean microclimas para retener humedad, dar sombra al suelo, proteger las plantas pequeñas del viento y evitar malas hierbas.
En los bordes del césped que es donde cae más agua, aprovechalo para plantar las que más agua necesiten.
Riego
Evitá en todo momento el despilfarro de agua.
Las plantas autóctonas viven con el agua de lluvia, por tanto, necesitan poco riego, excepto al principio que deberán regarse para que arraiguen bien y superen los primeros veranos.
Con el sistema de riego por goteo se ahorra agua y las plantas aprovechan mejor toda la que les llega al ser localizado.
Rigá por la mañana temprano o al atardecer, nunca al sol.
El riego automático con programador permite regar de noche y evitar la fuerte evaporación del día producida por el sol y el viento.
Acostumbrá a tus plantas a poco riego. Si querés convertir un jardín "normal" a uno de poco riego hay que "acostumbrarlas" progresivamente en varios años.
En los suelos arenosos regá con más frecuencia y menos cantidad para que se pierda menos agua fuera del alcance de las raíces por infiltración. Para arenosos el riego por goteo es ideal.
La reutilización del agua depurada, aguas residuales urbanas e industriales, se están usando con éxito en campos de golf.
AbonadoEn jardinería ecológica se desaconseja usar fertilizantes químicos convencionales porque los nitratos contaminan las aguas subterráneas.
El exceso de fertilizantes originan una brotación excesivamente tierna y hace a las plantas más propensas a plagas como pulgones o ácaros.
Abono orgánicoEn el cultivo ecológico se abona con abonos orgánicos y abonos minerales naturales.
Por otra parte, las plantas autóctonas apenas necesitan abonos.
Elaborá compost casero reciclando los restos vegetales, como ramas de la poda, el césped segado, hojas, restos de comidas, etc...
Incluso, si dejás en el suelo los restos de las propias plantas, triturándolos previamente en el caso de las ramas finas, sirve como abono, aunque es preferible compostarlo.
En jardines naturales se deja la base de los árboles llena de hojarasca.
Fuente: Infojardín