La esperanza que genera la pelota

La FIFA destinó 5 millones de dólares para levantar centros deportivos y educativos en África.

Foto: web
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JOHANNESBURGO.- Alexandra es una villa de emergencia que puede ser como cualquier otra del conurbano bonaerense. De acuerdo a las versiones del mentidero popular es un suburbio donde habita la delincuencia. Es cierto que es un sitio precario, de necesidades extremas, al que comparan con el afamado Hillbrow, el barrio de los nigerianos. Hasta Alexandra ha llegado la mano de la gran industria del fútbol para exhibir su rostro más sensible y escenificar su compromiso social. Aquí, la FIFA levantó uno de los veinte centros deportivos y educativos que construirá durante 2010 en países africanos a partir del programa llamado Fútbol por la Esperanza.  

Observar el flameo intenso de la bandera de la FIFA en Alexandra es una suerte de maquillaje perfecto en el contexto de un mundial cargado de simbolismos. El organismo invirtió unos 5 millones de dólares en la construcción de todos los centros y gastará la misma cifra para asegurar su funcionamiento. La ecuación es perfecta: se gastarán casi 10 millones de dólares, mientras que ayer Dany Jordaan, el presidente del Comité Organizador del Mundial, dijo en rueda de prensa desde Sandton que el torneo dejará ganancias por 93 billones de rands, algo así como 1000 millones de dólares.  

El rostro sensible de la FIFA

El beneficio de la FIFA no es sólo económico. La ganancia también se encarna en Joseph Blatter. El hombre fuerte del organismo no solamente por un mero capricho expandió este programa social en los países africanos, cuyas asociaciones lo acompañaron con su voto para seguir al frente del organismo. Fútbol por la Esperanza también levantó sucursales en Zambia, Namibia y Lesotho. Anteayer, incluso, hasta contó la presencia de la Reina Sofía de España en el centro de Khayelitsha, en las afueras de Ciudad del Cabo.  

Pero el gran cierre fue ayer en Alexandra, un suburbio de 470 mil personas que se alteró por la fiesta que montó la FIFA. Significó una pena que solamente unas 500 personas nativas del lugar hayan podido asistir al micro estadio montado en la manzana tres. Largas filas de niños y jóvenes se extendieron en vano por las calles del barrio y no pudieron ingresar a disfrutar de los partidos finales del Fútbol por la Esperanza, un torneo de fútbol callejero en el la solidaridad es la única regla del juego. Cientos de vallas descansaban innecesariamente a un costado del predio sin violencia que contener. Hasta a los niños que lograron acceder la policía los revisó con algún cuidado, suponiendo que en un día de celebración los lugareños iban a empañarlo con algún incidente.  

"Es incomprensible que no lo hayan organizado en un estadio de mayor capacidad. Todo el barrio se quedó afuera", se queja Wandile, un joven de 19 años que esperó agolpado al portón durante una hora y no logró convencer al personal de seguridad para que le autoricen a ingresar.  

En el micro estadio montado por la FIFA, sonrisas dibujaban una tarde ideal. "Esto es solo un evento, un festival. Ahora, cada uno de nosotros regresará a su casa con la experiencia y la responsabilidad de ayudar a cambiar vidas en la comunidad", expresa Jüergen Griesbeck, el manager del proyecto.  

Desde una improvisada tribuna, Gladwell Mtusi, un vecino de Alexandra, aplaude con efusividad el discurso de Griesbeck. "Es una bendición que la FIFA nos haya visitado en el barrio. No sólo queremos ver estrellas sino también ver jugar a los chicos", dice Gladwell, que exhibe colgado desde su cuello un cartel de agradecimiento a la FIFA por haber organizado el Mundial en Africa.  

Fútbol por la Esperanza es mucho más que una pelota como nexo social. Surgen charlas educativas sobre HIV y talleres educativos. La gran industria del fútbol puso un pie en Alexandra. Los carteles con sponsors desconocidos para los lugareños son una suerte de mensajes mudos, aunque el enunciado más importante ya lo ha dado la FIFA al desembarcar con sus millones en un continente desfavorecido.  

*Información provista por canchallena.com
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