La influencia de la moda en el diseño de interior

En esta nota la interiorista Laura Lacroix, reflexiona acerca de cómo las creaciones de los más destacados referentes de la moda a nivel mundial, además de influir sobre los gustos de las personas, a menudo resultan ser determinantes en cuanto a los estilos y tendencias que se imponen en el corazón del diseño de interior.

Por D.I - Laura Lacroix

Para comenzar, debo decir que la moda influye directamente en mi trabajo de Interiorismo.
Por este motivo,  observo con frecuencia a los grandes diseñadores, sobre todo europeos, quienes  son los responsables de bajarnos línea y marcar con su estilo las próximas tendencias que serán aplicadas en otras disciplinas.

Me interesa la observación de 'estos grandes' porque en muchas ocasiones nos hacen mirar al futuro o nos llevan hacia el pasado para revivir las ideas de otras décadas pero con nuevas adaptaciones. En mi opinión, moda y diseño interior tienen una conexión natural.

Diseñadores como Yves Saint Laurent, Chanel, Valentino, Gucci,  Jean Paul Gaultier o algunos más contemporáneos como Hubert Givenchy, Jesús Del Pozo, Prada, en su momento Alexander McQueen, Issey Miyake entre otros, me inspiran a la hora de trabajar.

Porque tienen la posibilidad económica y tecnológica a la hora de investigar nuevos materiales y texturas, son ellos los responsables de generar los disparadores de las nuevas propuestas. Y es por eso que con frecuencia, algunas colecciones logran llegar a la industria textil. Tal es el caso de los estampados con diseños geométricos, florales, escoceses, animal print, rayas, lunares, búlgaros, arabescos, etc. que luego se ven reflejados en géneros de tapicería, alfombras, revestimientos, etc.

Sus creaciones además  influyen proponiendo colores, lo cuales representan una herramienta fundamental y determinante tanto en la pasarela como en cualquier otro espacio. El color actúa como un generador de sensaciones que refleja la actitud del diseñador.

Un ejemplo representativo sucedió durante  los 90 cuando el diseñador Giorgio Armani creó para una colección el color ¨greige¨. Una especie de conjunción del gris con el beige que posteriormente se utilizó en acabados de muros, cortinas, tapicería, etc.
Desde otro lugar,  durante los 50, Christian Dior da vida al conocido rosa Dior. En la actualidad volvió a marcarnos con el gris Dior, que vendría a ser un gris perla pero cálido, muy preciso para el ojo afilado e ideal para un estilo clásico con glamour.

Mendoza quizás este un poco ajena a estas influencias que marcan tendencia, pero como en todo, estamos en vías de involucrarnos cada vez más con las propuestas de estos grandes maestros.

Si bien no hay que ser indiferentes en cuanto a la moda, entiendo que cada uno viste su propio talle, lleva su color favorito, tiene sus propias intenciones, sus posibilidades, su forma de vivir, de sentir y por lo tanto, su forma de manifestarse.

En este punto me interesa defender la individualidad de las personas y sus gustos porque en algunos casos la moda puede distorsionar nuestra identidad. Desde  la forma en que vestimos hasta en la manera de expresarnos.

Por eso es importante tener presente que nuestros espacios no sólo deben lucir bien, sino que además, deben ser el reflejo de nuestra personalidad.