Una postal de estética modernista

La deco de este departamento logra crear una interesante simbiosis entre un interiorismo que destaca el valor estético en lo constructivo y una deco de esquemas muy simples y bien planificados pero que obtiene un adecuado aprovechamiento funcional de los espacios logrando así que todos sus ambientes configuren una postal de la estética moderna.

El propietario y diseñador es el joven arquitecto Gabriel Beckerman. En los ambientes lo que vale es la armonía, lo despojado, la sutil austeridad que da por resultado un clima refinado en el que se mezclan la arquitectura moderna con muebles de diseño de autor de gran calidad, funcionales y bellos. El estar comedor está claramente marcado por la fórmula que combina en su diseño colores claros y metal cromado para así iluminar y ampliar los espacios.


En el estar se ubican los sillones tapizados en cuero claro de Barcelona y Ottoman de Miess Van der Rohe, la lámpara de pie de Ikea, la mesa de café laqueada y cepillada que resaltan los colores vibrantes del Patchwork retro de diseños clásicos y modernos de Charles y Ray Eames. La luz y el color caracterizan a estos espacios de líneas rectas con vistas privilegiadas hacia el exterior. Los grandes ventanales del living permiten ingresar la claridad dando una sensación de gran amplitud al ambiente durante el día. En la noche la iluminación empotrada en el cielorraso y dirigida por controladores de intensidad, propaga una equilibrada luz ambiental.

La cocina se limita a lo estrictamente funcional con una estética muy contemporánea que homogeniza colores para así dar mayor amplitud a un espacio de dimensiones reducidas. El juego de sillas, casi transparentes, de estructura de alambre de acero es diseño de Harry Bertoia con asientos tapizados en cuero ecológico blanco y la mesa es de acero cromado.


El cubre sommier en chenil de color chocolate y los almohadones al tono con detalles de colores contrastantes se destacan en este ámbito diáfano que resalta la luz de las lámparas de IKEA traídas de USA y la lámpara Akari de papel, diseño de Isamo Noguchi. En la pared un portarretratos artesanal de plata jujeña se asocia con los colores de los herrajes y la grifería cromada con que está diseñado el baño principal.

En la habitación infantil la luz y el juego de colores definen un espacio lleno de vida.

En un nivel superior la terraza se constituye en un deck desnudo en el que el jacuzzi cede su protagonismo al paisaje. El sector destinado al quincho y la parrilla se sectoriza mediante el uso de la madera, material preferencial para los diseños de estos espacios. La churrasquera  y la semisombra que proyecta la cubierta de cañas marcan las fronteras que sectorizan el comedor.  

El estudio de arquitectura, integrado al hogar,  se propone como un espacio  de diseño vanguardista que provoca sensaciones de amplitud y sobriedad en la selección de los muebles de diseño de autor. El juego compuesto por la mesa de vidrio iluminado y estructura de acero, las sillas de diseño italiano y las de Tom Vac dimensiona su categoría gracias a la lámpara Miss K de Philippe Stark. La misma línea sobria y despojada se continúa en la biblioteca de madera laqueada compuesta por cubos que compartimentan funciones,  decorado con cuadros de Gabriel Beckerman. 

El planteo estético de estos ambientes revela que en ocasiones menos es más.  La fórmula que suma un buen diseño interiorista a muebles actuales de gran calidad puede lograr un clima de absoluto refinamiento.