Algunos se empiezan a quedar sin excusas. Por ejemplo, Fabio Capello ya no puede justificar que Inglaterra deja escapar puntos por el error garrafal de un arquero. El técnico italiano le quitó el respaldo a Robert Green, condenado públicamente con mayor saña que si hubiera cometido un delito. Lo reemplazó "Calamity" James, que también tiene su colección de chambonadas. Ayer no cometió ninguna y puso en evidencia que los graves problemas de Inglaterra van más allá del arco, que abarcan a un equipo que no parece haberse enterado de que ya hace una semana que comenzó el Mundial. Si alguien no se lo hace notar cuando enfrente al puntero de su grupo, Eslovenia, la fiel hinchada inglesa pedirá que la prematura vuelta del plantel no sea por el aeropuerto londinense de Heathrow, sino que lo haga nadando hasta el puerto de Dover.
Hay otros que tienen excusas de las que agarrarse. Estados Unidos puede considerarse legítimamente el primer equipo del Mundial ostensiblemente perjudicado por un árbitro. El maliense Koman Coulibaly lo privó de un triunfo que hubiera ido en la portada del New York Times, que no suele darle espacio al soccer. Con razón, los futbolistas del equipo de Bob Bradley quedaron enfurecidos porque nadie sabe qué sancionó Coulibaly en el gol no convalidado de Edu. Hubiera sido la segunda remontada del Mundial (la primera fue la del 2 a 1 de Grecia ante Nigeria) y habría modificado las posiciones del grupo.
El campeonato venía teniendo arbitrajes correctos, con un alto porcentaje de acierto en las jugadas más complejas de decidir. Era inevitable que en algún momento surgiera una falla humana con incidencia directa sobre un resultado. Es deseable que haya sido algo aislado y que no se produzca un contagio y los árbitros empiecen a quedar en el punto de mira. También hay que evitar la tentación de prejuzgar a Coulibaly por su procedencia de un país futbolísticamente insignificante. Lo mismo se podría decir del uzbeco Ravshan Irmatov, que controló el encuentro inaugural entre Sudáfrica y México de manera impecable.
Marcelo Bielsa tuvo razón cuando dijo que en la segunda fecha de cada seleccionado se iban a empezar a ver partidos un poco más abiertos, con futbolistas menos rígidos y tensionados de lo que lo estuvieron en el debut. El paquete del Mundial se va desatando y surgen sorpresas, como que algunos de los candidatos al título (España, Inglaterra, Alemania) ya sienten que las urgencias les pisan los talones. Disputarán finales antes de lo pensado porque lo que está en juego es la continuidad en la siguiente etapa. No se pueden guardar nada. Hasta aquí, de los 14 seleccionados que disputaron dos cotejos, el único que sumó el puntaje ideal de 6 es la Argentina. Es la envidia de muchos: de los que se van quedando sin excusas y de los que se creen con derecho a ellas
*Información provista por canchallena.com
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