Algunos peinan canas, muchas. Otros, jóvenes, dejan su cabello más largo de lo habitual. Algunos son conversadores. Otros responden amablemente el saludo y se encierran en el silencio vigilante de cada detalle del recorrido.
Con algunos, el disparador es "que loco el tiempo, eh" y entonces, advertimos que ese trabajador del volante amarillo y negro tiene casi nuestros problemas, vivencias, reniegos...
Con otros,los andariveles de la charla pueden llegar hasta profundas reflexiones, acotadas por el recorrido. Nos acostumbramos a verlos, día a día, recorriendo con responsabilidad las calles. Exigidos por el tiempo, por el aviso que una voz le marca, por sus propios pensamientos. Siempre dispuestos a "un viajecito más", porque el bosillo es exiguo..."y más en estos tiempos". Preocupados por algunos sucesos que suelen despertar temores, pero que hay que dominar....
Tienen cientos de historias para compartir. Cientos de vivencias que atesoran en largas noches de verano..o en eternas noches de invierno, aguardando a algún distraído del reloj... Tienen, como usted, una familia. Como usted, ilusiones. Como usted, una vocación.
A ellos, los trabajadores de amarillo y negro, nuestro saludo en su día.
De amarillo y negro
Son los trabajadores del volante. Sus vecinos, quizás amigos. Tienen muchos años de servicio, o recien comiezan a trabajar en un taxi. Son, como usted, trabajadores de sueños, esfuerzos, esperanzas. A ellos, en su dia, nuestro saludo.