Sólo puso una condición: que hubiera total reserva sobre su identidad. Cuando esa pretensión fue aceptada, contó lo que sabía sobre las irregularidades que observó en la gestión comercial entre la Argentina y Venezuela. En particular, la "imposición obligatoria de un gestor" a la hora de vender maquinaria agrícola a ese país.
Ocurrió en junio de 2007, en las oficinas de la Defensoría del Pueblo de la Nación, pero sólo trascendió ahora que La Nacion pudo ver su declaración. Ese testigo fue el primero en aportar datos concretos sobre el presunto pago de coimas para exportar a Venezuela. Al hacerlo, tiró munición gruesa contra un cercano colaborador del ministro Julio De Vido: Claudio Uberti, por entonces jefe del ente contralor de concesiones viales (Occovi), y señaló a la firma intermediaria Palmat como la encargada de cobrar comisiones del 15% que encubrirían retornos.
La declaración entró en los últimos días en la causa judicial que instruye el juez federal Julián Ercolini y podría ser una pista muy importante para corroborar la acusación del ex embajador Eduardo Sadous sobre las irregularidades en las ventas a Venezuela, dijeron fuentes judiciales.
"El gestor de este acuerdo por la Argentina es el titular del Occovi, Claudio Uberti, quien además decide cuáles son las empresas nacionales que participan o no", afirmó el testigo de identidad reservada, antes de cerrar el círculo sobre lo que estaba ocurriendo al mismo tiempo que él lo contaba. "Las elegidas deben pagar una comisión del 15% sobre el precio CIF (Costo/Seguro/Flete) del producto al recaudador de Uberti, que en este caso es una persona de nombre José Rodríguez, alias Pepe."
Aquel hombre -cuya identidad sólo conocen el entonces defensor del pueblo, Eduardo Mondino, y algunos de sus colaboradores- habló en un momento singular. Faltaban seis semanas para que estallara el escándalo de Guido Alejandro Antonini Wilson y la valija con US$ 790.550 que forzó la renuncia de Uberti.
Ajeno a eso, el informante sí aludió a otro escándalo, que también se desarrollaba mientras él lo contaba en la Defensoría, pero que sólo irrumpió en las últimas semanas. "La comisión [del 15%] se gira al exterior encubierta como «pago de agente del exterior» a una empresa venezolana de nombre Palmat, que provee a los exportadores de una factura por el monto total de la comisión a cambio de un pago del 2,5%, que los éstos abonan a esta empresa por el servicio del otorgamiento de facturas."
Con ese relato, la Defensoría inició su actuación 3162/07, en la que a lo largo de un año y medio acumuló información sobre las empresas involucradas y sus contratos con Palmat International y su sucesora, Palmat Intertrade, y otra sociedad ahora bajo la lupa, Madero Trading. También, sobre el Banco de Guayana, cuya filial en la Argentina opera "Pepe" Rodríguez, pero cuyo titular es Oscar Giménez Ayesa, a quien el testigo le atribuyó "contactos" con los entonces gobernadores de Mendoza, Julio Cobos, y de Santa Fe, Jorge Obeid, y con la embajadora en Caracas, Alicia Castro.
A lo largo de cientos de páginas, de esa investigación surge que una veintena de firmas contrataron los servicios de Palmat y Madero Trading a cambio de una comisión del 15%, aunque todas las firmas defendieron su transparencia. Por eso, Mondino concluyó a fines de 2008 que no podía avanzar. Hasta que, a fines del mes pasado, el ex embajador en Caracas Eduardo Sadous también habló del pago de coimas.
Mondino reflotó entonces su investigación trunca, que llegó en los últimos días a los juzgados de Julián Ercolini -que investiga los presuntos sobornos- y de Daniel Petrone -a cargo de la pesquisa sobre Antonini y la maleta-, según confirmaron fuentes judiciales a LA NACION.
"Ruta del dinero negro"
Ante la prensa, Mondino recordó que "en apariencia todo ese negocio tenía una pantalla legal", pero él mismo se encargó de alentar las sospechas. Dijo que de su pesquisa surgían "muchos elementos que pueden ser de mucha utilidad para encontrar la ruta del dinero, si se comprueba que ese dinero no se pagaba por servicios, sino por coimas".
Apoyado en datos del Banco Central, su investigación determinó que 19 de las 23 empresas involucradas giraron más de US$ 658 millones al exterior entre 2006 y 2008, aunque el monto que llegó a las arcas de los intermediarios fue menor. Porque cobraron un porcentaje y porque no todos los fondos correspondían a la venta de maquinarias a Venezuela.
Aun así, la cuenta bancaria que concentró los ingresos de Palmat se encontraba en una sucursal del Regions Bank en Miami. La incógnita, ahora, es si desde allí se transfirieron fondos a otras cuentas y, de ser así, quiénes eran sus beneficiarios en la "ruta del dinero negro".
Sin embargo, de la documentación que aportaron las empresas intimadas también surge otro dato que alienta las sospechas. Durante la primera etapa, la comisión del 15% fue sólo para Palmat International, a cargo exclusivo de la intermediación. Pero con la irrupción de Antonini y la valija con US$ 800.000, se inició otra etapa. Y allí irrumpieron Palmat Intertrade, con sede en Panamá en vez de Miami, con Francisco Carrasquero como rostro más visible y una tajada del 12%, y Madero Trading, la firma de Rodríguez, con el 3% restante.
Con estos y otros detalles en sus carpetas, Mondino lanzó una frase peculiar ante la consulta de la prensa. Dijo que la aparición de un "arrepentido" podría darle otro "giro" a la investigación judicial sobre las coimas. Pareció hablar sobre los empresarios involucrados; quizás aludió al otro, su colaborador de "identidad reservada".
Coimas: un testimonio complica más a Uberti
El testimonio que lo involucra está en manos del juez federal Julián Ercolini y ratificaría lo expresado por el ex embajador Sadous.Total reserva sobre la identidad del denunciante.