Los cuestionados magistrados federales, Luis Miret y Otilio Romano, fueron convocados el 15 de julio a comparecer ante el órgano que decidirá si corresponde juicio político y destitución del cargo, acusados de colaborar con la Dictadura. Por su parte, los camaristas denunciaron a otros jueces federales por demorar causas vinculadas con violación a los derechos humanos.
Por unanimidad, el Consejo de la Magistratura decidió avanzar en la causa contra los camaristas federales de Mendoza, Luis Miret y Otilio Romano y los citó a declarar para que hagan su descargo ante las denuncias por su desempeño como jueces durante la dictadura militar, en nuestra provincia.
Los cuestionados jueces tienen que presentarse el 15 de julio ante el órgano de contralor como parte de la denuncia efectuada por organismos de derechos humanos, que ubican a Miret y Romano como colaboradores de la represión.
Puntualmente, los organismos denunciaron a los camaristas por participación primaria en crímenes contra la comunidad, incumplimiento de deberes de funcionario público e incluso participación en torturas y apremios ilegales.
Entre estos casos, figuran el de Prudencio Mocchi, el de Amanda Faingold Casenave -cuya cruda historia fue relatada en Página 12, tras la visita del periodista Horacio Verbitsky a Mendoza-, entre otras causas.
Según una fuente que sigue de cerca el proceso, Miret y Romano van camino a ser destituidos. Hasta el momento, el único antecedente en el fuero federal es el Luis Leiva, que tras unos años de auge con causas que sacudieron la modorra política vernácula, fue separado de su cargo por ser juez y parte en una investigación que se estaba realizando sobre su desempeño, en lugar de inhibirse.
En tanto, el contragolpe de Miret y Romano -que conforman la Tercerca Cámara de Apelaciones- llegó con una contradenuncia hacia los jueces federales Héctor Cortés, Roberto Naciff y Juan Anotnio González Macías, también ante el Consejo de la Magistratura.
Lo llamativo es que los polémicos magistrados señalan que sus pares del fuero federal han demorado las causas vinculados a los derechos humanos.
La acusación marca una línea divisoria en la Justicia Federal, puesto que Cortés, Naciff y González Macías también integran los tribunales que deberán juzgar a represores, en tanto que Miret y Romano, al frente de la Cámara de Apelaciones, han sido objeto de críticas por parte de los organismos por haber dispuesto la liberación de numerosos sindicados por delitos de lesa humanidad.
Miret y Romano al Consejo de la Magistratura
Los magistrados federales, Luis Miret y Otilio Romano, fueron convocados el 15 de julio a comparecer ante el órgano que decidirá si corresponde juicio político y destitución del cargo por colaborar con la dictadura.