Panzas que crecen

Ser mamá es un regalo de vida que no todas las mujeres tienen la suerte de disfrutar. En esta etapa las emociones se movilizan, el cuerpo cambia y en el transcurso de los nueve meses una vida totalmente distinta espera.

Por Carla Luna

Tener un hijo implica milagro, responsabilidad y mucho amor. Las primeras señales de la dulce espera suelen presentirse mucho antes a que el test de embarazo dé la gran noticia. Se trata de ciertos cambios, al principio muy sutiles, que comienzan a producirse  en el organismo tras la concepción. A partir de allí  felicidad, ansiedad y temor se entremezclan intermitentemente.

El primer paso que se debe dar es la confirmación médica del embarazo por medio de un profesional quien se encargará de realizar un completo examen clínico. Los próximos nueve meses estarán marcados por profundos cambio no sólo de tipo corporal sino también emocional que deberán ser atendidos con mucha precaución para disfrutar del embarazo.

Alimentación por dos
La alimentación y el peso de la futura mamá pueden influir positiva o negativamente en el parto. De hecho, el estado nutricional de la mujer antes del embarazo es un factor muy importante para la gestación del bebé que se alimenta de las proteínas maternas. La obesidad en la mujer predispone a complicaciones durante el parto, sin embargo, no se recomienda realizar un programa de reducción de peso durante este período.

La cantidad de kilos que una mujer sube en el embarazo es diferente en todos los casos, aunque se sugiere un promedio de un kilo por mes. Asimismo, hay que tener en cuenta su peso antes de embarazarse, el talle y la actividad física que realiza.

Moda futura mamá

Elegir la prenda adecuada para una mujer nunca es una tarea sencilla, mucho más si se trata de una en pleno cambio físico y emocional. Por eso cuando se deben tener en cuenta ciertos aspectos tales como la calidad y material de las prendas, ya que de ello dependerá su confort y bienestar. Lo más importante en el periodo gestacional es sentirse cómoda. Actualmente existen tiendas para futura mamá que se abastecen de ropa diseñada para la mujer en cada etapa del embarazo, ofreciendo diferentes alternativas. 

La lencería maternal debe ser de algodón, el corpiño preferentemente debe ser amplio para no presionar esta zona, pero también debe otorgar firmeza para evitar que los pechos se estiren demasiado. En cuanto a la ropa interior, siempre es recomendable usar bombachas de talle alto, sobre todo a partir del segundo trimestre, cuando el vientre comienza a crecer. Se debe tener cuidado con el uso de medias que presionen los tobillos o pantorrillas, para que las piernas no retengan líquido.

El calzado no es un detalle menor, los pies son los que reciben todo el peso del cuerpo, y el cansancio. A medida que pasan los meses repercute en las extremidades inferiores, por lo que se aconseja usar zapatos de tacón bajo y ancho para no apretar el pie.

Mamá activa
Durante los primeros meses de embarazo, es normal que la mujer tienda a sentirse cansada y con ganas de dormir como producto de los cambios hormonales. Luego del tercer mes, comienza a tener más ánimo por lo que se puede realizar algún tipo de ejercicio suave para evitar subir de peso y sentirse nuevamente cansada. Los médicos obstetras coincidieran que en esta etapa se pueden realizar deportes que no exijan un gran esfuerzo y evitar las actividades violentas que puedan causar un golpe directo en el abdomen.

El ejercicio moderado siempre sentará bien y de hecho la mayoría de los deportes pueden ser practicados durante el embarazo (hasta el último trimestre), siempre y cuando se hayan practicado antes con regularidad.

La lencería maternal debe ser de algodón, el corpiño preferentemente debe ser amplio para no presionar esta zona, pero también debe otorgar firmeza para evitar que los pechos se estiren demasiado.


Algunas disciplinas son más recomendables que otras, por ejemplo: natación, yoga o caminar, este último entre los más recomendados. Se puede optar también por las clases de natación prenatal que sirven para obtener una buena relajación, controlar el ritmo de respiración, reforzar los músculos que intervienen en el parto, aliviar las molestias dorso-lumbares y ayudar a disminuir el riesgo de que aparezcan varices.

Por último, la gimnasia preparto, se presenta como una excelente opción que brinda a las mujeres estar ejercitadas e instruidas al momento del parto. Según los profesionales del sector debe comenzarse entre el 5 y 6 mes, tanto con su etapa teórica como en la práctica siendo recomendable que el papá participe para ir familiarizándose con el “gran momento”.