Jaque abre el juego en el Gobierno

El gobernador habría pedido que sus ministros postulen a los candidatos a cubrir puestos de ministros en la Corte. Es que a la jubilación de Aída Kemelmajer podría sumársele la de Fernando Romano.

Lentamente el Gobierno se va metiendo en un debate crucial: a quiénes elegir para los puestos que quedarán vacantes en la Suprema Corte de Justicia. Uno de ellos está confirmado: renunciará la ministra Aída Kemelmajer a partir del 1 de mayo. El otro, muy cerca de concretarse: sólo separan de la renuncia a Fernando Romano algunas trabas burocráticas vinculadas a su jubilación.

El Poder Ejecutivo se hizo eco este miércoles del run run que ya se ha instalado en ambientes tribunalicios y políticos por los sucesores. Y el gobernador Celso Jaque optó por abrir el juego: en una reunión de ministros, habría sugerido que sus funcionarios hagan sus propias postulaciones.

En ese ámbito, trascendieron dos nombres. Uno de ellos es nuevo, mientras que el otro ya había sido mencionado en uno que otro debate vinculado a la “renovación” del Poder Judicial mendocino.

Los que arrancan en punta esta carrera por formar parte del alto tribunal mendocino son Omar Palermo y Roberto Domínguez.

El conocido

 
Según surgió de la reunión acreditada por fuentes confiables, Omar Palermo sería la apuesta del secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán.

Palermo es fiscal federal de Derechos Humanos y ha tenido una relación con altibajos con Cazabán. Ambos pertenecen a la misma generación y habrían perseguido ideales similares, aunque hay fuentes que marcan una pelea no lejana entre ambos, producida por una causa que el juez promovió y que afectaba a funcionarios de la gestión de Celso Jaque.

Por eso hay quienes ponen en duda que la apuesta del supersecretario por Palermo sea real. Tal vez, la nominación temprana busca “quemarlo” y precisamente evitar su acceso a la Suprema Corte.

Además, el supuesto crédito de Cazabán tiene algunas características que difieren con el perfil que buscaría Jaque para el cargo. El joven fiscal (tiene 43 años) nunca ha transitado la “calle”. Es decir, hizo carrera pura y exclusivamente dentro del Poder Judicial.

El gobierno de Jaque, en cambio, estaría pensando para las sucesiones de Kemelmajer y Romano en una figura que se haya desempeñado con éxito en la actividad privada como abogado. Y aunque renieguen y despotriquen diariamente contra Julio Cobos, en ese espejo se miran. “Nosotros queremos nuestro Pérez Hualde”, afirman, en referencia al actual presidente de la Corte, quien fue postulado por Cobos cuando era gobernador.

La “sorpresa”

En la lista de nominados para los altos cargos en la Justicia se ha sumado recientemente Roberto Domínguez, un abogado laboralista de extensa carrera y buenos vínculos con el justicialismo. Domínguez, hoy asesor del gobierno de Jaque, llegó a ser subsecretario de Trabajo durante una gestión peronista (la de Arturo Lafalla). Bastante más viejo que su rival Palermo, Domínguez parece reunir las características necesarias para correr con ventaja en la disputa.

El nombre de Domínguez lo habría tirado sobre la mesa el ministro de Gobierno, Mario Adaro, durante la reunión en la que el gobernador Jaque empezó a recoger opiniones y postulaciones.

Trascendió en este sentido que otro ministro, Francisco Pérez, de Infraestructura, en cambio se habría inclinado por Palermo, en una apuesta quizás vinculada al origen de ambos: el departamento de San Martín.

De todos modos, la intriga de los nombres quizás demore un poco más, ya que hasta hace poco el Gobierno buscaba armar un “paquete” de cargos constitucionales para que las nominaciones no se empantanaran en la Legislatura.

Según el razonamiento oficial, meter en la discusión varios puestos (tal vez los dos cargos de ministros de la Corte y el del fiscal de Estado, que está vacante) impediría que aparezcan trabas opositoras para los nominados cuando vote sus pliegos el Senado provincial.