Davis: Leo Mayer mantiene viva la ilusión argentina

De menor a mayor fue la jornada inicial de la serie de la Copa Davis para la Argentina. Comenzó con la caída de Eduardo Schwank, que dio batalla ante ante Robin Soderling, y finalizó con una sólida victoria de Leonardo Mayer ante Joachim Johansson. El 1-1 con el que concluyó el primer día ante Suecia es el resultado que pretendía el capitán Tito Vázquez y todo el equipo argentino. Sin embargo, este escenario no debe nublar la vista, ya que todavía restan tres puntos muy duros para jugar y la serie tiene mucho desarrollo por delante.

Foto: archivo mdz
Foto: archivo mdz

De menor a mayor fue la jornada inicial de la serie de la Copa Davis para la Argentina. Comenzó con la caída de Eduardo Schwank, que dio batalla ante ante Robin Soderling, y finalizó con una sólida victoria de Leonardo Mayer ante Joachim Johansson. 

El 1-1 con el que concluyó el primer día ante Suecia es el resultado que pretendía el capitán Tito Vázquez y todo el equipo argentino. Sin embargo, este escenario no debe nublar la vista, ya que todavía restan tres puntos muy duros para jugar y la serie tiene mucho desarrollo por delante. 

Mañana, desde las 12 (hora argentina), se jugará el siempre decisivo dobles: de no mediar modificaciones de última hora, será David Nalbandian y Horacio Zeballos ante Soderling-Lindstedt. 

De menor a mayor fue el desarrollo porque, tras la caída de Schwank, el comienzo del segundo partido también fue adverso: Johansson no concedió ninguna chance de break y se llevó el primer set. 

Pero el correntino Mayer demostró tener un espíritu copero y, en su primer partido como singlista, consiguió revertir un desarrollo adverso y empinado ante el ex top ten sueco. 

Apoyado en su servicio (acertó 28 aces y consiguió 82% de puntos ganados con el primero), el correntino se mostró enfocado para jugar los puntos importantes. En un partido largo (tres horas), fueron muy pocas las chances que Johansson concedió con su saque: apenas cuatro break points, de los cuales Mayer capitalizó tres. Esa efectividad se tradujo en confianza. Esa confianza lo llevó al triunfo, quizá el más trascendente de su corta carrera como profesional. 

Así, de mayor a menor, Mayer fue construyendo su triunfo. Fundamental para la Argentina, que sigue con vida en Estocolmo. 

La lucha de Schwank. Tras 2h30m, Soderling, el N°1 de los locales, se impuso 6-1, 7-6 (0) y 7-5 sobre Eduardo Schwank, aunque el triunfo le demandó más energías de lo que, en la previa, se estimaba. Este es un aspecto importante, ya que Soderling deberá jugar, mañana, el dobles junto con Robert Lindstedt. 

Si Schwank no pudo realizar el batacazo, al menos consiguió hacer dudar y desgastar un poco al jugador más importante de Suecia. Su debut en la Davis fue interesante, más allá de la caída. 

Tras el partido, el santafecino no se reprochó nada en la conferencia de prensa: "La diferencia estuvo en la experiencia. En el primero me costó adaptarme a la velocidad de pelota. Terminé tranquilo. Dejé todo." Desde el banco argentino recibió efusivas felicitaciones por un debut promisorio.