El bonaerense Carlos Berlocq aseguró esta tarde que la serie frente a Brasil por la primera rueda del Grupo Mundial de Copa Davis no es "un clásico" en este deporte, pese a la rivalidad que el fútbol multiplicó a otras latitudes.
"No lo tomo como un clásico, con los chicos de Brasil nos conocemos mucho, somos buenos amigos en el circuito. Creo que esa rivalidad existe en otro deporte. Lo que más tomo para esta serie es la presión o el desafío de poder ganar esta primera ronda, creo que tanto yo como todos los jugadores tenemos la ilusión de seguir avanzando este año, con la expectativa de llegar muy lejos, pensar sólo en nosotros y no tanto en el rival", se ilusionó el oriundo de Chascomús, que será el encargado de abrir la serie este viernes a las 11:00 en Tecnópolis frente a Joao Souza (75 del mundo).
Berlocq, que tiene un récord de 5-4 en el singles por Copa Davis y que viene de alcanzar las semifinales del ATP 250 de Buenos Aires por primera vez en su carrera, se mostró "muy feliz" de poder representar nuevamente a la Argentina.
"Fue una decisión difícil para el capitán, porque teníamos varias opciones para jugar el single número 2, tengo mucha satisfacción y mañana intentaré hacer lo mismo de siempre", aseguró.
Sobre su rival Joao Souza, 75 del ránking mundial y que está en el mejor momento de su carrera, el bonaerense remarcó que es un contrincante "muy peligroso", después de haber tenido buenas actuaciones en los ATP de su país: con semis en San Pablo y cuartos en Río de Janeiro.
"Es un rival muy peligroso que viene pasando un gran momento, voy a tener que hacer mi mejor tenis para poder darle ese punto a la Argentina que es muy importante", destacó Berlocq.
En ese sentido, el capitán albiceleste Daniel Orsanic justificó la inclusión de Berlocq como segundo singlista por su "experiencia", cuando se especulaba con su resguardo para el duelo de dobles del sábado.
"Me incliné por Charly por la experiencia, es importante lo que ya vivió en Buenos Aires y ante la gente, fue por un tema de experiencia. Encuentro a todos los chicos con muy buen nivel, muy buena energía, se prepararon todos muy bien para esta serie", remarcó el debutante Orsanic, durante la conferencia de prensa oficial en la Nave de la Ciencia de Tecnópolis.
Orsanic, que debuta en esta serie como capitán de Copa Davis luego de su designación a principio de temporada, remarcó que le gustó "cómo salió el sorteo" y la chance de que Berlocq sea el primero en pisar la cancha.
"Para ganar hay que jugar bien, sea el primer partido o el segundo, pero me gusta cómo salió el sorteo, aunque por ninguna razón en particular", aclaró.
Orsanic, de 46 años y también director de Desarrollo de la Asociación Argentina de Tenis (AAT), anunció que no descarta una modificación en la pareja de dobles, seguramente dependiendo el resultados de los single del viernes.
"Están todos bien tanto física como técnicamente, no lo descarto, es una posibilidad. Hoy por hoy van a jugar Diego (Schwartzman) y Fede (Delbonis) el dobles, pero Leo y Charly van a abrir la serie y a partir de los resultados ahí evaluaré quién juega el sábado y el domingo", explicó.
Mayer, el nuevo líder
Por su parte, Mayer, 29 del mundo y principal raqueta de la Argentina para este match, destacó la mejoría que presentó el court montado especialmente para este encuentro en Tecnópolis.
"La cancha va mejorando un montón, jugamos este jueves por la mañana y había mejorado muchísimo. Realmente me daba lo mismo jugar primero o segundo partido, porque uno va a salir y tratará de poner todo en la cancha", explicó.
Sin los tandilenses Juan Martín Del Potro (lesionado) y Juan Mónaco (decisión técnica), Mayer volverá a erigirse como el líder tenístico del equipo, rol que ya debió cumplir en el triunfo frente a Israel por la permanencia, la temporada pasada.
Mayer, que viene de una gira complicada por el polvo de ladrillo sudamericano, recordó que tanto en el ATP de San Pablo como en Río de Janeiro no fue bien tratado por los hinchas verdeamarelhos.
"No se comportaron de la mejor manera, pero ya pasó, ahora tenemos que jugar acá en la Argentina, vamos a ver qué pasa", admitió entre risas el correntino.