Sarkozy analiza posibles cambios de gabinete

El revés que obtuvo ayer en los comicios regionales frente a partidos de izquierda le está haciendo analizar en estos momentos al presidente francés, Nicolas Sarkozy, eventuales cambios en su gobierno. Así comenzó esta mañana con diversas consultas con altos responsables de su partido. Inició  esos encuentros  el primer ministro, François Fillon.

El revés que obtuvo ayer en los comicios regionales frente a partidos de izquierda le está haciendo analizar en estos momentos al presidente francés, Nicolas Sarkozy, eventuales cambios en su gobierno. Así comenzó esta mañana con diversas consultas con altos responsables de su partido, la Unión por una Mayoría Popular (UMP).

El inicio de esos encuentros estuvo comandado por una reunión con el primer ministro, François Fillon, quien permaneció casi una hora y media en el Elíseo. Pese a que ayer había asumido "(su) parte de responsabilidad" en el fracaso en las regionales de su formación, Fillon no presentó su dimisión al mandatario.

El inicio de esos encuentros estuvo comandado por una reunión con el primer ministro, François Fillon, quien permaneció casi una hora y media en el Elíseo. Pese a que ayer había asumido "(su) parte de responsabilidad" en el fracaso en las regionales de su formación, Fillon no presentó su dimisión al mandatario.

Ni el Elíseo ni el gabinete dieron detalles del contenido de la discusión, ni sobre eventuales cambios en el Gobierno. El secretario general de la presidencia, Claude Guéant, ya había adelantado el sábado pasado que los cambios se producirían "rápidamente" y que serían "modestos" y "técnicos".

Al encuentro Sarkozy -Fillon se sumó en su fase final el diputado François Baroin, también de la UMP y conocido por su proximidad con el anterior presidente francés, Jacques Chirac, con quien había sido ministro. Luego, el mandatario continuó con la serie de consultas con el jefe del grupo parlamentario de la UMP en la Asamblea Nacional, Jean- François Copé.

En los comicios regionales de ayer, se impuso la izquierda unida: los socialistas, en alianza con los ecologistas y comunistas en la nueva "gauche solidaire " conducida por tres mujeres, triunfó ampliamente en todo el país.

En tanto, el xenófobo Frente Nacional renació, con un mensaje populista, y tendrá representantes en 12 regiones francesas. La abstención descendió al 51%, pero demuestra que los que votaron a Nicolás Sarkozy en las presidenciales decidieron sancionar su acción.

Las primeras proyecciones de la firma Opinion Way le dan un 54,3% a los socialistas, un 36,1% a la UMP y un 8,7 al Frente Nacional de Jean Marie Le Pen. La tasa de abstención fue menor que la del 53% del primer turno.